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El juez imputa al presidente de Pescanova por falsear las cuentas

Fernández de Sousa niega que la multinacional gallega tenga un agujero de 3.000 millones, y que se encuentra "moralmente tranquilo"

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El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha imputado al presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa-Faro, a otros tres directivos de la entidad y al grupo alimentario como persona jurídica por falsear sus cuentas anuales y utilizar información relevante. Así consta en un auto dictado este miércoles en el que el juez Ruz cita a los imputados a declarar para los próximos días 1 y 2 de julio, se declara competente para instruir esta causa y admite parcialmente a trámite tres de las cuatro querellas presentadas contra los responsables de la empresa.

Además de Fernández de Sousa-Faro, el magistrado ha imputado al consejero Alfonso Paz-Andrade por los delitos de falseamiento de información económico-financiera, falseamiento de las cuentas anuales y uso de información relevante. Este último delito también lo atribuye a los accionistas José Alberto Barreras y José Antonio Pérez-Nievas.

El presidente de Pescanova reconoció el pasado 15 de abril a la CNMV la venta de una participación del 7 por ciento en la sociedad entre los meses de diciembre y febrero, antes de reconocer discrepancias en las cuentas y pedir concurso de acreedores. La crisis de Pescanova se desató a finales de febrero con el reconocimiento de que no podía presentar sus cuentas de 2012, algo que todavía no ha hecho, y culminó con el concurso de acreedores en el que la CNMV ha nombrado a Deloitte como gestor en medio de una guerra de acusaciones entre distintos accionistas y ex gestores de la compañía.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, que acuerda estas diligencias a petición de la Fiscalía Anticorrupción, también rechaza en su resolución la intervención judicial de la empresa, al considerar que está siendo sometida a un proceso de administración concursal.

En su auto, Ruz asegura que los administradores de Pescanova 'valiéndose de la información reflejada en las cuentas anuales (...) que no se ajustaba a la realidad' proporcionaron públicamente una imagen irreal de la situación económica de la empresa, lo que condujo a los querellantes a adquirir paquetes de acciones. De hecho, el auto concreta que entre los meses de agosto de 2012 y enero de 2013 varios analistas financieros recomendaron la inversión en estos valores en base a estos datos falsos.

Ruz agrega que las cuentas anuales de los ejercicios 2008, 2010 y 2011, los folletos informativos y otros informes financieros 'no reflejaban la imagen fiel' de la compañía como se deduce del hecho de que sólo unos meses después su presidente comunicara a la CNMV su decisión de no formular sus cuentas de 2012 y manifestara sus dudas sobre la propia continuidad de la empresa. El pasado mes de marzo quedó suspendida la cotización de la acción y en abril, Pescanova solicitó la declaración de concurso de acreedores.

Fernández de Sousa ha afirmado, en declaraciones a Efeagro tras conocerse su imputación, que siempre ha actuado 'en beneficio e interés de Pescanova, como se acreditará en su momento'. El presidente del Pescanova ha asegurado que 'moralmente se siente tranquilo' y que no teme a la justicia, porque lo que ha realizado lo ha hecho lo mejor que ha sabido, con toda la dedicación posible y 'con alto sacrificio de su vida, su familia y su patrimonio'.

Ha recordado que sigue siendo el mayor accionista de la empresa y que siente 'orgullo del trabajo realizado, porque sigue pensado que Pescanova tiene más valor que el que realmente se conoce'.Su intención es 'seguir esforzándose en la medida de sus posibilidades por y para garantizar el empleo de los casi 11.000 trabajadores, y seguir creando valor para Pescanova'.

Horas antes del auto del juez, Fernández de Sousa, en declaraciones a la cadena Ser, ha negado que la deuda de la empresa supere los 3.000 millones de euros, según fuentes financieras. 'No hay un agujero de 3.000 millones de euros ni nada por el estilo; se están confundiendo cifras y lo que hay es lo contrario. Lo que hemos creado durante estos años ha sido valor para la empresa (...), el valor sí se ha creado, el agujero no existe y hoy el valor de Pescanova excede con mucho a su pasivo', ha afirmado.

De otro lado, Deloitte, en calidad de administrador concursal de Pescanova, ha sustituido a Manuel Fernández de Sousa como su representante en las filiales españolas en las que la multinacional pesquera ostenta el cargo de administradora única, según comunicó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Los administradores concursales de la firma gallega también han comunicado al organismo la revocación del poder general otorgado a Manuel Fernández de Sousa el 10 de enero de 1993.

El directivo gallego, que lleva en la multinacional pesquera 37 años, queda así relegado de todos los ámbitos de gestión del grupo, después de que el pasado 25 de abril, el juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra le apartara de la dirección de la empresa, al considerar que 'el mantenimiento de la facultades patrimoniales del deudor entraña evidentes riesgos'.