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El juez respeta la voluntad de Haidar de no alimentarse

La Delegación del Gobierno en Canarias había pedido al juzgado "la adopción de medidas para garantizar la vida" de la activista. La saharaui denuncia "tortura psicológica" del Gobierno

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El conflicto por la huelga de hambre que mantiene la activista saharaui Aminatou Haidar vive esta noche un nuevo episodio rocambolesco. A las 21.00 horas (las 22.00 en la península) el titular del juzgado de instrucción número 3 de Lanzarote y juez de guardia, Jerónimo Alonso, se presentó sin avisar en el aeropuerto con un secretario judicial, una médico forense, un intérprete y dos policías judiciales, para 'comprobar el estado de salud de Haidar', señaló el juez.

La Delegación del Gobierno en Canarias ha explicado en un comunicado que había solicitado en el juzgado de Arrecife (Lanzarote) 'la adopción de medidas necesarias para garantizar la vida e integridad de la señora Haidar'. 'Entre esas medidas, debe incluirse el ingreso en un centro hospitalario y la realización de cuantos controles se estimen necesarios por los facultativos del Servicio Canario de Salud o del médico forense', añadió.

Mientras el juez permanecía en una sala del aeropuerto deliberando sobre la necesidad de ordenar la alimentación forzosa de la saharaui, los abogados de Haidar aseguraron que el magistrado les había dicho que iba a respetar la voluntad de Aminatou de no alimentarse. Al final el juez ha respetado la voluntad de la activista y Haidar sigue su ayuno en el aeropuerto de Lanzarote.

Ya a las 14.00 horas, la Delegación del Gobierno había enviado al aeropuerto una ambulancia medicalizada para atender a Haidar. Ésta estuvo con el equipo médico durante cinco minutos y les dijo que no requería ninguna atención. La Delegación del Gobierno en Canarias indica en su escrito al juez que, “dado el tiempo transcurrido desde el comienzo de la huelga de hambre [hace 22 días] y que los hechos se están desarrollando en las dependencias del aeropuerto, el peligro que supone el mantenimiento de su actitud para la vida e integridad física, obliga a una actuación urgente de asistencia sanitaria”.

El juez fue recibido con abucheos y protestas por parte de los seguidores de Haidar

El juez fue recibido con abucheos y protestas por parte de los seguidores de Haidar. La tensión fue tal, que la Policía Judicial incluso llegó a exigir a un cámara de la televisión saharaui que le entregase la cinta con la grabación de los altercados. En el aeropuerto se vivieron momentos de mucha tensión. '¡Ésto no pasaba desde los tiempos de Franco!', gritó uno de los presentes, y el resto aplaudió.

El juez tuvo que apartarse para hablar con el médico voluntario que atiende a Haidar, el doctor Guzmán. Le exigió: 'Quiero un informe sobre su estado de salud'. A continuación, apremió a la médico forense que había venido con él. 'Entra ya', le dijo, refiriéndose a que no demorase más la visita al habitáculo donde permanece Haidar. La Policía Judicial echó de la habitación a la asistente personal que acompaña a la saharaui desde que comenzó la huelga y la plataforma de apoyo denunció 'la tortura psicológica' que sufrió ayer la saharaui.

La Policía Judicial echó de la habitación a la asistente personal que acompaña a la saharaui desde que comenzó la huelga y la plataforma de apoyo denunció 'la tortura psicológica' que sufrió durante el domingo la saharaui. Si el informe de la médico forense determinara que Haidar corre peligro de muerte, entonces el juez podría ordenar su alimentación forzosa.

“Sé a lo que vienen y tengo que decirles que no', señaló la activista al equipo judicial. 'Soy dueña de mis actos y de mi voluntad, y mi voluntad es no alimentarme', recalcó. La sala donde permanece Haidar (desde hace dos días ya no sube al vestíbulo del aeropuerto) da al exterior, a la zona donde paran algunos de los autocares de turistas. Mientras la forense examinaba a la saharaui, fuera continuaban las discusiones entre la autoridad judicial y los simpatizantes de Haidar. '¿De qué se ríe?', le preguntaba uno de los saharauis al juez, al ver que éste, ante el alboroto, se le escapaba media sonrisa. “¿De qué me voy a reir?”, contestó el magistrado, abriendo los brazos. El juez, conocido de algunos de los simpatizantes, se dirigió a uno de ellos a decirle: 'Estoy muy decepcionado'.

La saharaui pidió 'protección internacional' para sus hijos

La plataforma de apoyo insistió en los 'malos modos' que había utilizado la policía judicial. 'Entraron en la habitación y echaron a todos los que estaban con ella', señaló Guillermo Toledo, uno de los portavoces.

El entorno de la activista insiste en que, según la Ley de Autonomía del Paciente, un juez no puede ordenar la alimentación de una persona que esté en huelga de hambre, salvo que ésta pierda la capacidad psíquica. Y que, si llegase ese momento, Haidar dejaría escrito a su abogada su negación a alimentación forzosa.

Mientras, la saharaui pidió 'protección internacional' para sus hijos, de 15 y 13 años, que están refugiados en casa de un activista saharaui en El Aaiún. Esta casa y la de Haidar están vigiladas por la policía, que ha impedido a varios periodistas españoles acceder a las viviendas.