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El juicio por el Yak-42 sigue con la declaración de los militares responsables de la contratación del vuelo

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El juicio civil por el accidente del Yak-42, ocurrido el 26 de mayo de 2003 en Trebisonda (Turquía) y en el que fallecieron 62 militares españoles, continúa hoy en Zaragoza con la declaración de cuatro militares, tres de ellos con responsabilidad directa en la contratación del avión siniestrado.

Se trata del comandante Alfonso Elías Lorenzo Taboada, quien formaba parte del grupo de control del contrato firmado con la agencia Namsa de la OTAN para el traslado de las tropas a Iraq y Afganistán, y del teniente general Juan Luis Ibarreta, que en mayo de 2003 era jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa y responsable de la contratación.

También se prevé que testifique Joaquín Yañez González, coronel jefe de la sección logística operativa de la División de Operaciones del Estado Mayor Conjunto (EMACON).

Estos tres militares ya están imputados por un delito de imprudencia grave con resultado de muerte en la causa que investiga el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, y con la que trata de averiguar si se cometieron irregularidades en la contratación del avión.

La jornada de hoy se completa con la declaración del coronel Gabriel Bayarte Aguerri, ex secretario técnico del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra (MALOG); y de Sergio Núñez Cacho, gerente de Chapman Freeborn en Barcelona.

El juicio civil contra la compañía aérea Ukranian Mediteranean Airlines (UM Air), su reaseguradora también ucraniana Busin Joint-Stock Insurance y la contratista alemana Chapman Freeborn se repite desde hoy ante el juzgado de primera instancia número 2 de Zaragoza, después de que el primer proceso, que se celebró los días 24 y 25 de enero de 2006, fuera anulado por la Audiencia Provincial al considerar que no se emplazó correctamente a la compañía alemana.

Las familias solicitaron entonces más de 60 millones de euros en indemnizaciones (que vuelve a pedir ahora) a las tres compañías, pero el juez Ángel Dolado estableció una indemnización global de unos 10 millones de euros.

El accidente del Yak-42 ocurrió el 26 de mayo de 2003, en Turquía, al chocar contra un monte. En el siniestro murieron los 62 militares que volvían a España desde Afganistán, además de la tripulación ucraniana.