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Juncker revela su interés en sumarse a la carrera por la presidencia de la UE

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El primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, reveló hoy que no descarta aspirar a la primera presidencia estable de la Unión Europea (UE) si se le ofrece la oportunidad.

"Si me hacen una propuesta no tendría razón para no escucharla", aunque "con la condición" de que vaya acompañada de "ideas ambiciosas para ese puesto", declara Juncker en una entrevista que publica hoy el diario vespertino "Le Monde".

Es la primera vez que el mandatario luxemburgués admite su interés por aspirar a un cargo que se crearía una vez haya entrado en vigor el Tratado de Lisboa y para el que suenan otros nombres como el del ex primer ministro británico Tony Blair, el primer ministro holandés Jan Peter Balkenende o el ex presidente del Gobierno español Felipe González.

No obstante, y en respuesta a la pregunta de si le gustaría presentar su candidatura, Juncker precisa que "no hay que presentarse candidato a una función como esa" sino que hay que dejar que lleguen las invitaciones de otros.

Y si esas invitaciones o propuestas le llegan, el primer ministro de Luxemburgo insiste en que está dispuesto a escucharlas siempre que la concepción del puesto se ajuste a su idea de lo que debe ser un presidente europeo.

En caso de que los Veintisiete decidiesen optar por "un puesto de aparato", Juncker asegura que "nunca se plantearía decir sí a una eventual propuesta".

En su opinión, "Europa debe estar dirigida de forma coherente, inclusiva y global", y el futuro presidente "debe saber conjugar los planes, las ideas y los sueños de los países grandes y pequeños".

Las decisiones, añade, no pueden adoptarse sólo en las capitales occidentales, porque su experiencia le muestra que "la Unión no se hace sólo con las ideas de los (países) 'grandes' que, a menudo, divergen. Son los 'pequeños' y los 'medianos' los que suelen ponerles de acuerdo".

Sobre la relación del futuro presidente europeo con el Alto Representante de Política Exterior, Juncker afirma que el papel del segundo será más internacional aunque "no podrá hacer nada sin el aval del primero".