Público
Público

Jura el Gobierno que debe conducir Egipto a sus primeras elecciones democráticas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Los nuevos miembros del Gobierno encargado de conducir a Egipto a las primeras elecciones democráticas tras la era Mubarak juraron hoy sus cargos, dirigidos por Esam Sharaf, que se ha visto obligado a modificar en el último momento la composición del gabinete.

Después de que el acto de investidura se aplazara hace tres días por discrepancias sobre algunos candidatos, los ministros del nuevo Ejecutivo prestaron juramento hoy ante el jefe de la junta militar egipcia, general Mohamed Husein Tantaui.

La remodelación del Gobierno, que no ha satisfecho las demandas de los jóvenes revolucionarios, incluye doce cambios de carteras y dos nuevos viceprimeros ministros, algunos de ellos representantes del régimen del presidente Hosni Mubarak, que abandonó el poder el pasado 11 de febrero como resultado de la revolución popular que comenzó el 25 de enero.

Mientras, trece ministros se mantienen en sus cargos, como el del Interior, Mansur Esawi, y el de Justicia, Muhamad Abdelaziz Ibrahim al Guendi, que han sido muy criticados por la represión violenta de algunas manifestaciones y por el retraso en los juicios a los exdirigentes del antiguo régimen, respectivamente.

Sí han cambiado otras carteras importantes como la de Exteriores, ocupada ahora por Mohamed Kamel Amro y cuyo responsable anterior, Mohamed el Orabi, dimitió el pasado 16 de julio tras apenas dos semanas en el cargo.

Después de la ceremonia de juramento, Tantaui pidió al nuevo Gobierno que prepare al país para "la celebración de elecciones democráticas, la elaboración de una nueva Constitución y la elección del presidente de la República".

Estas medidas deben llevarse a cabo, según afirmó el dirigente castrense en un discurso difundido por la agencia oficial Mena, para "cumplir con las demandas de la revolución y sus objetivos de acuerdo con los intereses supremos de la patria".

También exigió que se acelere "la adopción de medidas jurídicas y legales contra todo aquel que corrompió o participó en la corrupción de la vida política durante el régimen anterior".

Horas después, Sharaf pronunció su primer discurso tras la remodelación, en el que explicó por qué no ha dimitido, como comienzan a reclamar muchos en Egipto.

"Era más fácil para mí renunciar, pero yo sentí que es un deber estar aquí para cumplir con las demandas", aseguró Sharaf, que indicó que va a tratar con "seriedad" las peticiones de los manifestantes que desde el pasado 8 de julio acampan en las plazas del país.

El jefe del Ejecutivo aseguró que ya no hay presos políticos, que se abrirán las cárceles a las asociaciones de derechos humanos y que se designará un asesor de derechos humanos en el Ministerio del Interior.

Además, anunció la reactivación de la llamada Ley de Traición de 1952 para pedir responsabilidades a los dirigentes implicados en casos de corrupción.

Pese a todo, el Movimiento 6 de Abril, uno de los instigadores de la revolución que derrocó a Mubarak, criticó que las autoridades "han quitado a algunos ministros corruptos para designar a otros similares" y no han incluido a "ministros revolucionarios".

Uno de los fundadores del Movimiento, Ramy el Sewisy, dijo a Efe que su grupo no pedía un nuevo Gobierno, sino que tiene otras demandas, como el cambio del sistema judicial, que todavía no han sido cumplidas.

La formación del nuevo Gobierno no ha estado exenta de polémica y una de las carteras más conflictivas fue la de Antigüedades, para la que Sharaf había propuesto a Abdel Fatah al Banna en sustitución del controvertido Zahi Hawas, pero tuvo que renunciar a su nombramiento porque algunos criticaron su falta de experiencia para el puesto.

Por el momento, parece que ese ministerio, creado por Mubarak poco antes de renunciar al poder, ha sido eliminado, ya que la agencia oficial de noticias Mena no lo ha incluido en su listado de ministros.

También provocaron discordia las carteras de Telecomunicaciones y Comercio e Industria, en las que Sharaf tuvo que renunciar a sus candidatos iniciales.

Además, destaca la presencia de figuras del antiguo régimen como el ministro de Electricidad, Hasan Ahmad Yunes, y la de Planificación y Cooperación Internacional, Faiza Muhamad Abulnaga.

Los dos nuevos viceprimeros ministros son Hasan al Beblewi, encargado de las decisiones en asuntos económicos dentro del Consejo de Ministros y de la cartera de Finanzas, y Ali al Selmi, que se ocupará del desarrollo político y el cambio democrático.

Esta remodelación tenía el objetivo de acallar las voces que desde el pasado 8 de julio piden la aceleración de las reformas democráticas y el juicio a los dirigentes del régimen de Mubarak en la cairota plaza Tahrir y en otras ciudades egipcias.

Sin embargo, la Alianza de Revolucionarios de Egipto, uno de los grupos surgidos durante la revuelta popular del pasado 25 de enero, denunció que "aún siguen firmes las bases del régimen corrupto con leyes, instituciones y personalidades".

Por ello, continuarán con la acampada en las distintas plazas de Egipto después de la jornada de mañana, que ellos bautizan "Viernes del cambio de régimen", hasta que desaparezcan "todos los símbolos del régimen de Mubarak".