Publicado: 28.11.2014 13:08 |Actualizado: 28.11.2014 13:08

Un jurista conservador sustituiría a la vocal del CGPJ pillada sacando dinero de Andorra

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Terremoto en el Consejo General del Poder Judicial, el órgano constitucional cuyo poder se repartieron los partidos políticos en 2013 tras la reforma que elaboró Alberto Ruiz-Gallardón, el entonces ministro de Justicia.

El presidente, Carlos Lesmes, ha exigidio la dimisión este viernes a la vocal Mercè Pigem, elegida por la cuota de Convergència i Unió. Ella ha quedado en reflexionar, después de una reunión mantenida este mismo viernes.

La exdiputada fue pillada el pasado 15 de noviembre sacando dinero de Andorra. Llevaba 9.500 euros en el bolso y su hermana otros 10.600 euros cuando fueron descubiertas en la frontera por la Guardia Civil, según ha revelado este viernes El Periódico de Catalunya.

El límite para la infracción administrativa son 10.000 euros, por lo que Pigem no ha cometido una infracción pero sí su hermana, a quien se le ha abierto expediente. Ambas viajaban en el mismo coche desde Andorra.

El escándalo está servido en un órgano constitucional cuyo presidente Carlos Dívar dimitió también en 2011 por unas irregularidades administrativas en sus viajes a Marbella.

Dívar devolvió los 2.944,64 euros que reclamó el Tribunal de Cuentas por ocho viajes sin justificar.

La dimisión de Pigem, si se produjera, provocaría todo un movimiento del equilibrio de poder que maneja Lesmes desde 2013 a través de la Comisión Permanente de la que la Pigem es miembro.

La vocal y exdiputada de CiU fue nombrada por el Senado en la cuota prevista por la Constitución para los juristas. En este mismo acuerdo, la Cámara Alta eligió los tres sustitutos por esta cuota: el primero no es convergente, por lo que este partido perdería su representación en el órgano de gobierno de los jueces.

El primer suplente es Antonio Álvarez-Buylla Ballesteros, decano de los Procuradores de Madrid. De tendencia conservadora, Álvarez-Buylla fue miembro de la Comisión que asesoró al Gobierno para reformar el CGPJ y de la que formó parte el propio Lesmes, en el año 2012. Era un candidato de confianza de Gallardón.

El segundo suplente es José María Macías Castaño, catedrático de Derecho Financiero de la Universidad Autónoma de Barcelona, exmagistrado, socio del despacho Cuatrecasas, Gonçalves Pereira. Fue Director General de Asuntos Contenciosos de la Generalitat de Catalunya entre 2002 y 2003 y es miembro de la Asociación Profesional de la Magistratura.

La tercera suplente es Isabel Valldecabres Ortiz, abogada y profesora madrileña con una histórica vinculación al PSOE y a sus ministros del ramo.

Así consta en el Diario de Sesiones del Senado del 27 de noviembre de 2013, fecha en la que el pleno eligió a los vocales que le correspondían.

Pigem es miembro de la Comisión Permanente, dotada de gran poder con la reforma de Gallardón hasta el punto que sus vocales tienen dedicación exclusiva, a diferencia de los demás.

Cabe la posibilidad de que Pigem no dimita como vocal, por lo que sería forzada por Lesmes para renunciar a su silla de la Permanente.

La renovación de este órgano es anual y estaba prevista para el Pleno de diciembre, y su renuncia estaría enmarcada dentro de un proceso de normalidad institucional.

La propia Pigem argumenta a Europa Press que no se le ha abierto expediente administrativo. Pero es previsible que Lesmes fuerce su renuncia de la Permanente si ella opta por no dimitir, movimiento que se explicaría como respuesta ante la sociedad en un momento donde los altos cargos deben tener especial celo ya que las instituciones están en entredicho a causa de los sucesivos casos de corrupción.

Así las cosas, en las quinielas se baraja que la sustituta sea Nuria Abad, abogada del Estado nombrada por la cuota del PP.

El CPGJ es el órgano de gobierno de los jueces y la Constitución fijó en 20 los vocales que lo dirigen. De ellos 12 tienen que ser jueces en activo, y 8 son juristas de reconocido prestigio, que son designados por las Cortes Generales.

Ruiz-Gallardón reformó el CGPJ tras la dimisión de Dívar, de tal manera que los jueces ya no participan en la elección indirecta de sus representantes para proponer una lista a las Cortes, sino que todos los vocales -los 20- son elegidos directamente por el Congreso y el Senado.

El resultado fue un reparto de las cuotas de poder entre PP, PSOE, CiU e IU en 2013.