Público
Público

La Justicia francesa rechaza la puesta en libertad de Noriega

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La Justicia francesa rechazó hoy la puesta en libertad del ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega, quien está preso en Francia y pendiente del proceso de extradición a su país.

La sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París se opuso a la demanda de los abogados de Noriega, quien durante la vista reafirmó su voluntad de ser extraditado a Panamá y de afrontar los cargos que allí tiene pendientes.

La presidenta de la sala, Edith Boizettes, explicó que la solicitud de puesta en libertad resultaba formalmente aceptable, pero no por el fondo del asunto, después de que la Fiscalía hubiera advertido de que si salía de la cárcel había riesgo de fuga.

"Me parece necesario mantener al señor Noriega detenido para evitar que se sustraiga a la justicia francesa", señaló la representante del ministerio público, quien consideró que mantenerlo encarcelado "es el único medio de garantizarlo", teniendo en cuenta los medios de que dispone gracias a sus pasadas actividades delictivas y "su personalidad especial".

El ex hombre fuerte panameño, que cumple en Francia una pena de siete años de prisión por un delito blanqueo de dinero procedente del narcotráfico cometido a finales de la década de los años 80, había asegurado sin embargo que persiste en su voluntad de responder ante la justicia de Panamá que lo reclama, y donde ha recibido cuatro condenas en rebeldía.

"Si iría (sic) a Panamá, iría a responder a cualquier acusación que exista", aseguró.

Su abogado, Yves Leberquier, insistió ante los magistrados en que el problema para que su cliente se beneficie de una liberación condicional es que Estados Unidos lleva más de cuatro meses, desde comienzos de agosto, sin dar a Francia su visto bueno para que pueda ser extraditado a Panamá.

"Creo que hay una voluntad política" de Estados Unidos para tratar de impedir que Noriega vuelva a Panamá, que "es la misma" que decidió que fuera entregado a Francia a finales del pasado mes de abril, después de haber pasado una veintena de años detenido en Florida (EEUU), explicó Leberquier a la prensa tras conocer el dictamen negativo a su solicitud.

El letrado avanzó que en unas semanas volverá a formalizar una nueva demanda de puesta en libertad ante la misma sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París, aunque también manifestó un cierto escepticismo al insistir en la idea de que la suerte de Noriega "depende de la voluntad de Estados Unidos".

En cuanto a los riesgos de fuga a los que se refirió la Fiscalía, el abogado los descalificó porque "eso no corresponde a ninguna realidad" teniendo en cuenta el estado de salud del ex hombre fuerte de Panamá, que llegó a la sala del tribunal apoyado en dos agentes.

"Sólo pedimos un poco de humanidad. Lleva 21 años detenido", señaló Leberquier al referirse a Noriega ante los jueces franceses, a los que dijo que en caso de haber podido salir de la cárcel, habría residido en un piso que una sobrina suya tiene en París a la espera de su traslado a Panamá.

El cónsul de Panamá en Francia, Arístides Gómez de León, no quiso pronunciarse sobre el potencial riesgo de fuga si Noriega quedara en libertad y declaró a la prensa que "nosotros sólo podemos decir que estamos preparados para la extradición".

Tampoco quiso considerar "si es bloqueo o no es bloqueo" la falta de visto bueno estadounidense al deseo de Panamá de que pueda ser extraditado, con el propio beneplácito del interesado, afirmando que "es una decisión que corresponde a Estados Unidos".

Noriega, que de acuerdo con su condena francesa debería salir de prisión en junio de 2013, hizo ante los magistrados franceses "un resumen cronológico de (su) cautiverio" y relató que tras la invasión estadounidense de Panamá, en diciembre de 1989, "caí prisionero y fui llevado a los Estados Unidos, donde permanecí en cautiverio en solitario (...) hasta que fui enviado a Francia".

El ex hombre fuerte panameño aceptó en agosto pasado ser entregado a su país para ser juzgado no sólo por el asesinato del opositor Hugo Spadafora, que es el objeto de la demanda de extradición tramitada en Francia, sino también por las otras tres causas que supusieron otras tantas condenas en rebeldía.