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Karzai reconoce ayuda iraní a su oficina pero dice que es algo "transparente"

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El presidente afgano, Hamid Karzai, reconoció hoy que su oficina presidencial ha recibido pagos procedentes de Irán, aunque afirmó que otros muchos países lo hacen y que se trata de un proceso "transparente".

"Es algo que he discutido incluso con el (ex) presidente de Estados Unidos, George Bush. No es nada secreto. Damos las gracias a Irán en este sentido", dijo hoy Karzai en rueda de prensa.

"Los pagos al contado los realizan varios países amigos para ayudar a la oficina presidencial y apoyar de varias formas los gastos. Estados Unidos también proporciona ayuda al contado a algunas de nuestras oficinas. Hace exactamente lo mismo", añadió.

El pasado sábado, el diario estadounidense "The New York Times" denunció que varios hombres de confianza de Karzai estaban recibiendo dinero al contado procedente de Irán, supuestamente con el propósito de apuntalar los intereses iraníes en Afganistán.

El diario apunta en particular al consejero Omar Daudzai, aunque Karzai precisó hoy que las ayudas no son personales, sino para uso de la oficina presidencial, y que el propio Daudzai las estaba recibiendo bajo sus órdenes.

"Han pedido a cambio buenas relaciones y otras muchas cosas, y nosotros hemos pedido también muchas cosas. Es una relación entre vecinos y así seguirá. Seguiremos pidiendo ayuda al contado de Irán", añadió el presidente.

Según fuentes citadas por "The New York Times", Daudzai recibió en agosto pasado al menos una bolsa con dinero de manos del embajador iraní en Afganistán, Hussain Maliki, aunque la cantidad total podría ascender a "millones de dólares".

De acuerdo con esas fuentes, que pidieron anonimato, Daudzai y Karzai han usado los fondos para asegurarse el apoyo de diputados afganos, líderes tribales y también cabecillas insurgentes.

Las acusaciones fueron negadas hoy por la embajada de Irán en Afganistán, que calificó la noticia de "grotesca".

"Se trata de rumores infundados e insultantes que tienen como único objetivo influir en la opinión pública y perjudicar las relaciones entre dos países amigos", aseguró la legación diplomática en un comunicado.

El Gobierno de Karzai está bajo escrutinio de los principales líderes occidentales por las continuas acusaciones de fraude y corrupción, ligadas a menudo a los millones de dólares que el país recibe cada año en ayudas internacionales.