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Sin Kennedy, peligra la gran reforma sanitaria de EEUU

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Los demócratas se esforzaban el jueves por ocupar rápidamente el asiento del senador Edward Kennedy, para apuntalar el vacilante esfuerzo del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por conseguir que la reforma del sistema de salud del país sea aprobada por el Congreso.

Miembros de una de las dinastías políticas más famosas de Estados Unidos dieron una despedida privada al patriarca con una misa en su residencia en Hyannis Port, Massachusetts, antes de llevar su cuerpo a Boston para recibir homenajes públicos el viernes en la biblioteca presidencial John F. Kennedy y para su funeral el sábado.

Además de perder al líder de la reforma sanitaria en el Congreso, la muerte de Kennedy el martes costó a su partido el esencial voto número 60 en el Senado, necesario para que los demócratas puedan evitar maniobras tácticas de bloqueo por parte de los republicanos.

La ley de Massachusetts dejaría el cargo abierto durante cinco meses, período en el que se podría realizar una elección especial. Sin embargo, mientras agonizaba, Kennedy pidió a los legisladores estatales que permitieran que el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, nombrara a un sustituto temporal.

Tras la muerte de Kennedy, Patrick y el senador John Kerry pidieron que los legisladores estatales revisaran rápidamente la solicitud de Kennedy.

"Es una petición particularmente oportuna para un momento en que importantes propuestas están pendientes en el Congreso", declaró Patrick a la prensa.

Sin el voto y el liderazgo de Kennedy, el Partido Demócrata se enfrenta a la disyuntiva de intentar sacar adelante su visión de la reforma del sistema de salud estadounidense de 2,5 billones de dólares o buscar un compromiso que atraiga a los republicanos y los demócratas conservadores.

ACALORADO DEBATE PUBLICO

Kennedy dijo que proporcionar un seguro de salud para todos los estadounidenses era "la causa de mi vida" y su ausencia en el Capitolio mientras luchaba contra el cáncer pudo contribuir a las fricciones en el debate público sobre el sistema de salud en agosto.

El senador republicano Orrin Hatch dijo en varias ocasiones que lamentaba la ausencia de Kennedy, señalando que el líder demócrata podría haber negociado un acuerdo bipartidista sobre el sistema de salud.

El Congreso regresará en septiembre a trabajar en un plan criticado por muchos debido a su alto coste, por recortar el programa estatal de asistencia a ancianos y por lo que algunos ven como una forma de empujar a Estados Unidos a un sistema de salud gestionado por el Estado.

La campaña para nombrar a un senador interino se enfrenta a críticas de algunos republicanos, que destacaron que los demócratas cambiaron la ley en 2004 para eliminar la posibilidad de que el entonces gobernador Mitt Romney nombrara a un republicano para reemplazar a Kerry, quien se había lanzado a la carrera presidencial.

FAMILIA SE REUNE EN BOSTON

En el recinto de la familia en Hyannis Port, la viuda del senador, Victoria, sus nietos y sobrinos, entre ellos Caroline Kennedy y Maria Shriver, observaron cómo una guardia de honor militar conducía el féretro cubierto por una bandera y lo depositaba sobre una carroza fúnebre negra.

Una multitud rodeó el trayecto de la caravana que transportó a los 85 miembros de la familia mientras se dirigía a Boston, camino a la Biblioteca John F. Kennedy Library, donde se encuentra ahora el cuerpo del difunto senador.

Miembros de la familia dieron las gracias a algunas de las cientos de personas que esperaban en la cola frente a la biblioteca para pasar a presentar sus respetos. "Toda la familia está conmovida por esta muestra de afecto", declaró Robert Kennedy, hijo de Bobby Kennedy.

El presidente Obama pronunciará un discurso durante el funeral en la basílica de Boston el sábado, al que también asistirán tres de los cuatro ex presidentes de Estados Unidos aún vivos: Jimmy Carter, Bill Clinton y George W. Bush.

Kennedy será enterrado en la tarde de ese mismo día en el histórico cementerio militar de Arlington, en las afueras de Washington, donde yacerá cerca de la tumba de sus hermanos John y Robert.