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Kirguistán aprueba una nueva Constitución tras la violencia

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Kirguistán votó a favor de crear la primera democracia parlamentaria del centro de Asia, según los resultados difundidos el lunes, pero Rusia advirtió que esto podría permitir que los extremistas se hicieran con el poder tras una ola de violencia étnica.

El presidente ruso Dmitry Medvedev, cuyo país comparte los temores de EEUU sobre la presencia de islamistas en Asia Central, dijo que el sistema político resultante del referéndum del domingo podría eventualmente llevar el país al colapso.

y posiblemente cientos más - en episodios de violencia entre los dos principales grupos étnicos del sur de Kirguistán, una ex república soviética que posee bases aéreas en que operan tropas de Estados Unidos y Rusia y además comparte una frontera con China.

Los resultados oficiales del referéndum del domingo mostraron que, con la mayoría de los votos contados, un 90,7 de los electores respaldó una nueva Constitución que allana el camino para celebrar elecciones parlamentarias en octubre.

Sólo un 8% votó en contra, según los datos preliminares recogidos del 96,5 por ciento de los 2.319 centros electorales del país, dijo la Comisión Electoral Central en su web, www.shailoo.gov.kg. La participación fue del 65%.

La presidenta interina Roza Otunbayeva dijo el domingo antes de conocer los resultados que el país, que está situado en una importante ruta de narcotráfico desde Afganistán, se embarcaba en el camino del establecimiento de una "democracia real", en contraste con los sistemas presidenciales anteriores de la ex república soviética.

"La nueva Constitución de la república kirguisa ha sido aprobada", dijo en una conferencia de prensa en la capital, Biskek, tras una votación realizada en medio de fuertes medidas de seguridad en la volátil ciudad de Osh, su ciudad natal y epicentro de violentos enfrentamientos.

"Estamos orgullosos de nuestro pueblo. Estamos orgullosos de nuestro país, que tomó esta decisión en un momento difícil", añadió.

con la excepción de Kirguistán - es dirigida por presidentes autoritarios.

"Esperamos que este sea un paso eficaz hacia un gobierno estable y democrático. Recibimos con agrado el proceso ordenadamente calmado, pero esperamos los resultados finales de los comicios", dijo un portavoz del departamento de Estado de Estados Unidos.

MEDVEDEV ESCÉPTICO

Pero el ruso Medvedev, en unas declaraciones tras la cumbre del G-20 en Canadá, dijo que las autoridades kirguisas incluso ahora no podían imponer el orden. "No comprendo realmente cómo sería y cómo funcionaría una república parlamentaria en Kirguistán", declaró.

"¿Esto no llevará a una cadena de problemas eternos: cambios en el parlamento, el incremento de poder de este grupo parlamentario o ese otro, que la autoridad se traspase contantemente de una mano a otra y finalmente esto no ayudará a los que tienen puntos de vista extremistas a llegar al poder?", declaró.

el colapso del estado", declaró Medvedev.

Sus declaraciones contrastaron con el inmediato apoyo mostrado por el Kremlin al nuevo gobierno kirguís tras un levantamiento el 7 de abril que derrocó al presidente Kurmanbek Bakiyev.

la única mujer que ha liderado alguna vez la república de un Estado de Asia central - seguiría siendo presidenta hasta finales de 2011, antes de dar un paso a un lado

Las elecciones parlamentarias se realizarían cada cinco años y el presidente sólo podrá ejercer un único mandato de seis años.

El referéndum llamó a los votantes a respaldar los cambios a la Constitución que transfieren poderes del presidente a un primer ministro, abriendo camino a elecciones parlamentarias en octubre y al reconocimiento diplomático del Gobierno provisional.

Los enfrentamientos han profundizado las divisiones entre kirguisos y uzbekos que suman un porcentaje casi idéntico de la población en el sur del país.

Muchas personas de etnia uzbeka dicen que fueron objeto de violencia y se resisten a apoyar lo que ven como una iniciativa kirguisa. Sin embargo, algunos uzbekos votaron en las primeras horas del día, y amigos que no se habían visto desde el inicio de la ola de violencia el 10 de junio se abrazaron a la salida de los centros de votación de Osh.