Público
Público

Kostunica dice que Serbia nunca renunciará a Kosovo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, declaró hoy que Serbia no cederá nunca en su pugna por preservar Kosovo, provincia de mayoría albanesa que proclamará su independencia unilateral previsiblemente este fin de semana.

Kostunica dijo que Serbia está bajo "campañas, presiones, chantajes y amenazas" de las potencias mundiales para que reconozca la independencia de Kosovo, y aseguró que su país se opone "con argumentos y los medios democráticos más legítimos".

Serbia rechaza con vehemencia la independencia de Kosovo y considera su proclamación unilateral una violación flagrante de la Carta de la ONU y del derecho internacional, y cuenta en ello con el apoyo de Rusia.

Los albanokosovares, que representan un 90 por ciento de la población de Kosovo, ultiman los preparativos para declarar la soberanía, en coordinación con Estados Unidos y la Unión Europea (UE), que apoyan una independencia supervisada de esa provincia serbia.

El Gobierno serbio declaró ayer "nula e ilegal", de forma anticipada, la independencia unilateral de Kosovo y pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que haga lo mismo en cuanto sea declarada por los albanokosovares.

En un discurso emotivo pronunciado hoy en la localidad de Orasac, en Serbia central, con motivo de una festividad nacional, Kostunica dijo que "Serbia debe entrar en la UE íntegra, tal y como ingresaron todos los demás países miembros", y recalcó que su país no puede renunciar "a la memoria y a su identidad".

Para muchos serbios, Kosovo tiene la fuerza del mito como cuna de su identidad nacional y la espiritualidad cristiana ortodoxa, por representar el centro de un pequeño imperio serbio medieval que cayó en 1389 ante los avances del poderoso imperio otomano turco.

Kostunica visitó hoy, día de fiesta nacional, el pueblo de Orasac, donde el 15 de febrero de 1804 comenzó el denominado Primer Levantamiento serbio que se convirtió en una revolución con exigencias nacionales para la liberación de los otomanos y la renovación del Estado, que se orientaría hacia Europa.