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El Kurdistán iraquí renueva su Parlamento y elige a su presidente en las urnas

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Los kurdos iraquíes eligen mañana, por primera vez en las urnas, un nuevo presidente, además de renovar su Parlamento autónomo en un momento delicado en sus relaciones con el gobierno central de Bagdad.

Más de dos millones y medio de kurdos en las provincias de Suleimaniya, Dohuk y Erbil están convocados en las segundas elecciones parlamentarias en esta región desde la caída del régimen de Sadam Hussein en 2003 y las primeras presidenciales de su historia.

Con un renovado interés de la población ante la posibilidad de cambios políticos, en especial en la localidad de Suleimaniya, donde se han celebrado importantes mítines, más de 500 candidatos de 24 partidos compiten por los 111 escaños del Parlamento autónomo.

Hasta ahora, la Cámara ha sido acaparada por la alianza entre la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), del presidente iraquí, Yalal Talabani, y el Partido Democrático (PDK), de Masud Barzani, actual presidente regional.

Las dos formaciones, que han dominado claramente el panorama político kurdo durante décadas, vuelven a presentarse en una lista única, pero en esta ocasión se enfrentan a un rival con amplio respaldo popular: la plataforma del Cambio.

Este grupo, de fuerte implantación en Suleimaniya, está liderado por Nawshirwan Mustafá, antiguo comandante de los "peshmerga" (combatientes kurdos) que fundó con Talabani la UPK, pero que abandonó en 2006 para luchar por acabar con la corrupción política.

Según el Consejo Superior Electoral, más de 300 observadores internacionales de 22 países supervisarán el proceso electoral, que comenzó ayer con la votación de los cuerpos de seguridad, los presos y los enfermos.

En cuanto a las elecciones presidenciales, las primeras que se realizan en el Kurdistán iraquí, cinco candidatos se disputan la jefatura del Estado, entre ellos Barzani, que fue reelegido por el Parlamento en 2005.

Barzani, que dirige el PDK desde 1979, cuando sustituyó en el cargo a su padre, el histórico dirigente nacionalista Mustafa Barzani, ocupa el asiento presidencial provincial desde su creación en 1995 y parte como gran favorito.

Durante el régimen de Sadam Husein (1979-2003) perdió a tres de sus hermanos y a más de treinta de sus familiares que murieron durante la operación militar lanzada por el Ejército iraquí contra la región kurda durante los años 1987 y 1988 y conocida como Al Anfal.

Junto a Barzani, concurren a las elecciones un candidato de la UPK, Halo Ibrahim Ahmed y tres independientes Ahmed Mohamed Rasul, Husein Garmiyani y Kamal Mirawidly.

Halo Ibrahim Ahmed, nacido en Kirkuk en 1951, fue uno de los fundadores del Partido Democrático del Kurdistán, aunque posteriormente acabaría rompiendo con esta agrupación y uniéndose a la UPK de Talabani.

Ahmed Mohamed Rasul, originario de Erbil estudió Ciencias Políticas y desarrolló su actividad política en las filas de la Unión Patriótica hasta que se retiró de la política en 1995 coincidiendo con el estallido de enfrentamientos armados entre las milicias del UPK y de PDK que se prolongó durante varios días.

Husein Garmiyani, nacido en 1965 y graduado en Ingeniería Agrícola es el más joven de los candidatos. Fue un destacado activista a favor de las miles de víctimas que perdieron la vida durante la campaña militar de Al Anfal.

Kamal Mirawidly, originario de Suleimaniya, se licenció en Filología por la Universidad de Bagdad y se ha distinguido por su defensa de la literatura kurda.

Las elecciones coinciden con un aumento de la tensión entre Bagdad y Erbil, capital del Kurdistán iraquí, especialmente sobre la soberanía de la rica provincia petrolera de Kirkuk, que los kurdos reclaman para sí.

Durante la jornada de mañana estaba previsto que se sometiera a referéndum la Constitución aprobada el pasado 24 de junio por el Parlamento del Kurdistán, que estipula que la provincia de Kirkuk y algunas partes de Nínive, en el norte del país, son provincias kurdas.

Sin embargo, debido a las aceradas críticas lanzadas desde Bagdad y en especial por la comunidad árabe suní y la minoría turcomana, en el último momento se decidió posponer esta votación, para evitar nuevos brotes de tensión.