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Laporta atribuye ataques los que recibe al "resentimiento" de la junta de Rosell

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El abogado Joan Laporta, ex presidente del FC Barcelona, atribuye a un "resentimiento compulsivo" por parte del actual mandatario azulgrana, Sandro Rosell, los ataques que está recibiendo y las dudas que se han depositado en su gestión durante siete años y que serán debatida y votada en la asamblea de compromisarios del próximo sábado.

Laporta acusó a Rosell de hacerle "el juego" a algún partido político, además de señalarle como inductor de hacerle también el juego a lo que volvió a subrayar como "caverna mediática", en alusión a un conjunto de medios de comunicación que considera que desde hace años le están poniendo palos en las ruedas.

En una extensísima conferencia informativa en un hotel barcelonés, donde Laporta estuvo acompañado del ex director general del club, Joan Olivé, y de unos de sus directivos y también tesorero, Xavier Sala i Martín, el ex presidente azulgrana salió al paso acerca de las dudas que se han depositado en su gestión y, a la vez, lanzó ataques contra los actuales gestores del club.

"Esta junta tiene que ser valiente y debe empezar a construir el Barcelona, porque veo intentos de destrucción en connivencia con otros colectivos. A nadie se le escapa que los ataques que recibo tienen que ver con mis aspiraciones políticas", señaló el ex presidente y ahora aspirante a presidente de la Generalitat.

Además de Olivé y Sala i Martín, quienes acompañaron a Laporta en la mesa de oradores, el ex presidente contó con el apoyo de todos los directivos que le acompañaron hasta el final del mandato y que quisieron estar en la primera fila en una sala abarrotada tanto de periodistas como de personas cercanas al ex mandatario.

La comparecencia de Laporta ante los informadores se fundamentó en que el ex presidente del Barcelona dijo sentirse "difamado" por una serie de informaciones que asegura que ha lanzado el club azulgrana y, también, para explicar a los socios que el cierre del ejercicio económico del año pasado no ha sido negativo, igual que el conjunto de su mandato de siete años.

Laporta, igual que Sala i Martín y Olivé, aseguró que a 30 de junio el club presentó el cierre de cuentas con un informe de auditoría, hecho que niega en rotundo la actual junta, como así subrayó ayer su portavoz, Toni Freixa.

La idea sobre la que ha pivotado la comparecencia ante los informadores era desvelar que no sólo el anterior ejercicio acabó en número positivos, en contra de los 77 millones de euros de pérdidas que dice que existe la actual junta, sino en poner énfasis en que la actuación de los actuales mandatarios sólo busca "desacreditar a los anteriores gestores" y de levantar el aval para la próxima temporada, que ha debido depositar la junta de Sandro Rosell.

Laporta dijo que no tiene claro que el sábado vaya a defender su posición ante la asamblea de compromisarios, en la que se votará el cierre del ejercicio anterior, con la posibilidad de pedir responsabilidades a los anteriores gestores.

De hecho, Laporta tampoco dejó claro que no vaya a impugnar la asamblea, porque aseguró que no pretende "judicializar la vida del club", aunque subrayó: "A ver cómo transcurre la asamblea".

Incidió en la decepción que le ha ocasionado la actitud de Sandro Rosell, a quien señaló nuevamente porque cree que le está haciendo "el juego" a algún partido político de cara a las elecciones al Parlamento de Cataluña en noviembre y recordar que desde que es presidente todo lo que ha hecho "ha sido ir en contra nuestra".

Dijo que por el hecho de que Rosell fuese a pedir perdón al presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, después de que Laporta le insultase gravemente en privado, mostró una imagen "de vasallaje impropio de un presidente del Barcelona", y volvió a reiterar que el actual mandatario "ha hecho un guiño a la caverna mediática" por haberse expresado en público sólo en castellano durante la reunión de peñas en Barcelona en agosto.

"Hemos puesto en manos de esta junta directiva el mejor club del mundo y lo que tienen que hacer es estar a la altura y mantener el club donde está. Confiamos en que la dinámica destructiva cambie. Las únicas decisiones que han emprendido, excepto un paréntesis de cordialidad al principio, ha sido fomentar la división", dijo.

Laporta justificó su tono, después de que manifestase hace meses que no hablaría del Barça, porque está convencido de que se le ha "difamado" y por las "manipulaciones" que considera que desde la directiva azulgrana se han lanzado a la opinión pública por "supuesta mala gestión" de sus siente años como mandatario.

"Se han lanzado falsedades que atentan contra nuestro prestigio y contra la honorabilidad. Queremos que todos los socios tengan el máximo de información. Se ha vulnerado el derecho que tengo de ejercer mi defensa y explicar las cuentas ante los compromisarios", añadió Laporta, quien considera que el artículo 50 de los estatutos le permite asistir ante los socios para explicar su gestión.

No obstante, es posible que Laporta no acuda a la asamblea porque entiende que los números que él cerró a 30 de junio, con un superávit de 11 millones, no son los que se someterán a votación, ya que entienden que se "han reformulado" para lanzar unas pérdidas de 77 millones de euros.

"Lamentamos que la junta actúe para que se interponga una 'demanda mediática' y que en los tres años que esté pendiente de resolverse en los tribunales haya una sospecha sobre nosotros. Están intentado hacer cómplices a la asamblea", sentenció Laporta.

Finalmente, y acerca de la famosa 'due diligence', autoría que el club no hará pública, Laporta fue muy duro contra Rosell, a quien acusó de filtrar "falsedades" con un único objetivo de "difamar".

"Predican la excelencia y la transparencia, pero no actúan así. Han permitido con toda impunidad que se hayan introducido difamaciones para crear una atmósfera en los medios hostil contra nuestra gestión. Han producido un grave perjuicio del Barça en todo el mundo. Si continúan en esta línea, podría ser irreparable", dijo respecto a los supuestos derroches que aparecieron en algunos medios respecto al mandato de Laporta.