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Lara advierte de que los nuevos recortes son "gasolina para las calles"

El líder de IU hilvana una enmienda de totalidad sin paliativos a los nuevos ajustes de Rajoy y le afea sus sucesivos incumplimientos. El coordinador emplaza al Gobierno a que someta sus medidas a referéndum. ERC y BNG le piden que dimita

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Todo aquello que Alfredo Pérez Rubacaba no se atrevió a echar a cara a Mariano Rajoy tras anunciar su impactante y durísimo paquete de medidas lo hizo Cayo Lara.  El coordinador federal de Izquierda Unida optó por un estilo agresivo como nunca, contundente, sin resquicio para la contemplación ni para el aplauso. Y sobre todo más apegado al extraordinario ajuste que va a acometer el Gobierno y menos a las ya archiconocidas conclusiones de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 28 y 29 de junio pasados, como hicieron otros portavoces, y singularmente el líder del PSOE. Al fondo le acompañaron las formas: Lara, como todo su grupo de la Izquierda Plural, lucía una camiseta negra de apoyo a los mineros. Es decir, mensaje en el Parlamento sin descuidar la calle. 

IU convergió con el resto de representantes de la izquierda minoritaria: no rotundo a los recortes, no al salvamento de la banca mientras empeoran las condiciones de vida de los españoles, no a los ajustes a los más débiles mientras los más fuertes salen indemnes. 

El coordinador de Izquierda Unida repasó las medidas principales de Rajoy y sus devastadores efectos, criticándolas sin ambages y sumiéndolas en el 'piélago de contradicciones' en el que se ha convertido toda la acción del Gobierno. Para empezar, el IVA. Lara atacó al presidente en donde más le podía doler: citándole textualmente aquello que él mismo dijo cuando José Luis Rodríguez Zapatero subió el impuesto. 'Es un sablazo de mal gobernante', un 'disparate'. '¿Le suenan estas palabras? –le espoleó, mirándole desde la tribuna–. ¡Son suyas, son suyas!'. Luego se volvió hacia Cristóbal Montoro, y le aplicó la misma medicina. Hasta con más severidad, porque lo que ya es 'esperpéntico' es que el ministro de Hacienda justificara el lunes el alza del impuesto porque hay muchos que no pagan, mientras persevera con su 'amnistía fiscal impresentable e injusta'. En resumidas cuentas, censuró Lara, el presidente aplica 'guante de seda con los fuertes y puño de acero con los débiles'. 

Lara recuerda al presidente qué dijo él de la subida del IVA de Zapatero

El líder de IU recriminó a Rajoy que quite concejales porque 'recorta la democracia', que trague con un banco malo que tanto tiempo negó, que baje salarios a los empleados públicos y elimine liberados sindicales, porque 'hace un nuevo regalo a la CEOE', después de ofrecerles en bandeja el sacrificio de la reforma laboral. Y 'pone en peligro' el sistema de pensiones. Le afeó que en cambio no diga una palabra de una reforma fiscal progresiva, de subir el Impuesto de Sociedades a las empresas, de aprobar un impuesto a las transacciones financieras. 

Pero toda esa amalgama de recortes, advirtió Lara, no saldrá gratis al Ejecutivo: 'Hoy, señor Rajoy, ha echado usted gasolina a las calles de este país con el discurso que ha hecho aquí esta mañana, y cuando se aplique lo va a comprobar'.

Todo ello, claro, con el telón de fondo del rescate de la banca que, según argumentó Lara, deja a la soberanía popular y a la democracia 'en paños menores' y que sí ha supuesto la exigencia de 'condiciones muy rigurosas', de una 'intervención en toda regla', pese a los desmentidos del Ejecutivo. Y no vale a IU que el Ejecutivo intente lavar su conciencia con 24 comparecencias en el Congreso anunciadas ayer por el portavoz de los conservadores, Alfonso Alonso, un 'sucedáneo' de comisión de investigación que su grupo ha pedido, sin éxito, cuatro veces. 

'Si usted apela al rey, nosotros apelaremos a los trabajadores'

El presidente de Izquierda Plural almibaró su intervención de sucesivas bofetadas a Rajoy por sus incumplimientos y por haber mentido a los ciudadanos: 'Su Gobierno ha faltado a la verdad', '¡Cuánto incumplimiento de palabra!', 'La credibilidad se le escapa a borbotones'. 'Usted vulnera un contrato que ha establecido con sus electores. No le he votado, como usted a mí tampoco, pero con sus electores –y yo no soy quién para defender aquí a sus electores– usted contrajo un compromiso en la campaña electoral y tiene que cumplir con ese compromiso y, si no, tiene la obligación de salir y explicar exactamente por qué no puede cumplir con ese compromiso, y eso lo hace usted poco, señor Rajoy', le reprochó, encadenando con un órdago: 'Pregunte al pueblo, someta estas medidas a referéndum', porque esta es una 'democracia intervenida', un 'Estado de excepción'. 

Lara concluyó con una provocación redonda: si Rajoy 'apela al rey para respaldar sus medidas injustas e inútiles', al presidir el Consejo de Ministros deliberante de este viernes, IU apelará a 'los trabajadores', a los ciudadanos, porque el Gobierno, alegó, 'ha traspasado demasiadas líneas rojas en estos siete meses'. 

Las intervenciones del resto de portavoces de la izquierda caminaron por el mismo sendero abierto por Lara. Alfred Bosch, de ERC, reclamó directamente al presidente que dimita y convoque elecciones, porque el contrato con el que se sometió a las elecciones en 2011 no existe: 'Usted puede cambiar radicalmente de programa, usted puede rectificar e incluso considerarse sabio al rectificar, sin duda, pero no puede hacer trampas con la democracia. Si usted ha visto la luz y ha caído del caballo en Bruselas, muy bien, le felicito, pero entonces corrija sus promesas, sus programas, sus previsiones y convoque a las urnas. Dígalo claro: impondré más impuestos y serviré menos servicios. Ya tiene el lema electoral, si quiere'. El diputado republicano acusó al Ejecutivo de 'sustraer dinero' a los ciudadanos sin su consentimiento poniendo toneladas de dinero a banca. 

Jorquera: se rescata la banca 'a costa de hacer del Estado una Grecia 2'

También le reclamó su marcha del Ejecutivo Francisco Jorquera, portavoz del BNG: 'Usted dijo textualmente en su intervención que en este contexto no es posible crecer y crear empleo. Si realmente piensa eso, es mejor que dimita y que los ciudadanos decidan'. Sus argumentos se acoplaron con los de Lara y Bosch: se rescata a la privada 'a costa de sacrificar los derechos del pueblo', a costa de 'nuevos y brutales recortes', 'a costa de hacer del Estado español Grecia 2'. 

Joan Baldoví subió a la tribuna con una camiseta de rayas rojas y blancas. Como la que llevaba Wally, dijo. 'A eso me ha recordado usted, señor Rajoy –ironizó el diputado de Compromís-Equo, entre las protestas de la bancada del PP–. Por eso estaba contento, porque por fin, señor Rajoy, lo hemos encontrado hoy. Porque la impresión que tenemos muchos diputados y muchos ciudadanos es que usted se esconde, rehúye, no le gusta rendir cuentas, no le gusta explicar'. Pero tras el anuncio de nuevos ajustes, Baldoví anticipó que el presidente no tiene tan fácil escapar: 'Cuando tomemos un café, nos acordaremos de usted; cuando compremos comida o ropa, nos acordaremos de usted; cuando en septiembre compremos los libros de los niños, nos acordaremos de usted; cuando cojamos el metro, el autobús o el tren, nos acordaremos de usted'. 

El círculo lo cerró Uxue Barkos, de Geroa Bai, que apuntó al mismo pozo al que no se quiso asomar el Gobierno: 'No se puede poner patas arriba el Estado del bienestar si no se es capaz de sujetar a quien nos trajo hasta aquí', a la banca. La diputada desautorizó la imagen de un Rajoy entregado a los recortes porque no hay más 'remedio', porque no queda otra: ahí están los ejemplos de Francia o de Estados Unidos, menos obsesionados con la austeridad y sí con un mayor crecimiento.

Rajoy lanza contra Lara los ajustes que también aplica Andalucía

Rajoy empaquetó una respuesta conjunta: no se puede permitir que la banca se hunda. 'El sistema bancario –defendió– es el sistema circulatorio de cualquier economía y sin un sistema bancario que capte depósitos y que dé créditos no habrá inversión, no habrá empleo, no habrá bienestar ni habrá riqueza y por eso ningún país del mundo se puede permitir el lujo de que su sistema financiero caiga. Por eso, se han tomado decisiones que es verdad que mucha gente y una parte muy importante de la opinión pública a lo mejor no entiende'. Insistió que no queda más camino que el recorte y que otras medidas, como la persecución del fraude fiscal que tanto reclama IU, no basta. El presidente se pertrechó en una esquina muy del gusto del PP: los ajustes son tan inevitables que una comunidad como Andalucía, cogobernada por la federación de Lara, los aplica. 'Y lo digo en elogio de Andalucía', masculló.

El coordinador de IU se rebeló. Andalucía, como todas las comunidades, dijo, no tiene capacidad normativa para retocar en profundidad el sistema fiscal, y en cualquier caso la Junta intenta minimizar los daños de los recortes. Lara reprochó igualmente al presidente que se centre obsesivamente en desguazar el Estado del bienestar, mientras 'no se oye nada' de meter mano a la Iglesia, a la Casa del Rey y a los ricos. 

Y nada pudo oír más. El catálogo de afectados por sus medidas ya había sido enunciado. Y ni los obispos, ni la Corona ni los más acaudalados tenían marcada la cruz en su cuaderno azul.