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Legisladores retomarán este viernes la negociación sin indicios de acuerdo

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Washington, 26 sep (EFE). Los líderes del Congreso de EE.UU. suspendieron ayer por la noche un último intento de negociación del paquete de rescate, en medio del caos por las posturas discrepantes de los republicanos, y decidieron retomar los contactos el viernes, aunque sin visos de acuerdo.

A la salida de la última reunión en el Congreso, el líder de la mayoría del Senado, el demócrata Harry Reid, se lamentó de los escasos progresos logrados y afirmó que: "sinceramente, no se ha producido nada en las últimas horas que nos pueda ayudar en el proceso".

Los congresistas han decidido retomar la negociación este viernes a las 11.30 hora local (15.30 GMT), en un intento de última hora de acercar posturas sobre el paquete que el Gobierno ha puesto sobre la mesa para librar a la banca de la deuda que intoxica sus cuentas, y que le supondrá el desembolso de 700.000 millones de dólares.

Supuestamente, el Congreso entraba el viernes en un receso hasta las elecciones del 4 de noviembre, si bien ahora prolongará sus trabajos para tratar de sacar adelante una iniciativa consensuada que mitigue la crisis financiera más importante del país desde la Gran Depresión de 1929.

La propuesta que puso sobre la mesa el Gobierno cuenta con la dura oposición de un grupo de republicanos que se niegan a dar su visto bueno a una intervención estatal de este calibre, que en su opinión es más cercana a un régimen socialista que de una economía que abraza el libre mercado, como la estadounidense.

La aparición abrupta de este grupo de republicanos truncó todo el optimismo que había aparecido el jueves con la firma de un principio de acuerdo entre un grupo de líderes de los dos partidos, y convirtió en un fracaso la reunión que auspició el presidente George W. Bush en la Casa Blanca.

La iniciativa de esta reunión había partido del candidato republicano a la presidencia del país, John Mccain, quien decidió el miércoles suspender todos sus actos de campaña para ir a Washington a ayudar a impulsar la negociación.

En medio del fracaso de este proceso, McCain no quiso hacer declaraciones ni a la salida de la Casa Blanca, ni al finalizar la última reunión en el Congreso.

Precisamente, el presidente Bush, en un importante discurso a la nación emitido el miércoles por la noche, había urgido a los congresistas a llegar a un acuerdo bajo la amenaza de que, de no ser así, el país se vería abocado a un "pánico financiero", y a una "larga y profunda depresión".

El principal temor de los inversores es que las bolsas de Wall Street, que el jueves registraron alzas ante la posibilidad de un acuerdo, se derrumben el viernes arrastradas por el fracaso en las negociaciones.

Mccain no ha dejado claro por el momento si mantiene su negativa a acudir al primer cara a cara que mañana está previsto que se celebre en Misisipi con su contrincante demócrata, Barack Obama, por lo que el debate sigue, hoy por hoy, en el aire.

Tanto McCain como Obama pasarán la noche en Washington, pero el segundo ya ha anunciado que el viernes volará a Misisipi.

Tampoco se conoce si McCain se alinea con la rama de los republicanos que suscribió el principio de acuerdo con los demócratas, o si está de lado de la facción más conservadora del partido, que prefiere apoyar un paquete de rescate que esté sustentado por la inversión privada, y no por el dinero de los contribuyentes.

La campaña de McCain emitió un comunicado esta noche, en el que parece apuntar esto segundo, al afirmar que el plan que hay ahora mismo sobre la mesa "no cuenta con la confianza de los estadounidenses, no protegerá a los contribuyentes y sacrificará al ciudadano medio en favor de Wall Street".