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Liberado el cooperante italiano Eugenio Vagni secuestrado por Abu Sayyaf

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El cooperante italiano de la Cruz Roja Eugenio Vagni, secuestrado el pasado mes de enero en Filipinas por el grupo extremista Abu Sayyaf, fue liberado hoy, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia.

El titular italiano de Exteriores, Franco Frattini, expresó su satisfacción por la liberación y precisó que no se llevó a cabo ninguna operación militar y que, según noticias procedentes de Manila, Vagni se encuentra bien.

De acuerdo con fuentes italianas en Filipinas recogidas por los medios en Roma, Vagni ha sido trasladado a un cuartel de los Marines filipinos y desde allí llamó por teléfono a las autoridades italianas y a su familia.

El cooperante habló con su esposa, la filipina Khwanruean Phungket, y le dijo que estaba bien.

Fuentes diplomáticas italianas citadas por Exteriores reiteraron que Vagni tiene la voz "fuerte" y no presenta signos de "sufrimiento".

Según el jefe de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon, Vagni fue llevado al cuartel de los Marines por un político local que medió en su liberación, indican los medios italianos.

Gordon manifestó que el ciudadano italiano está "débil" y aseguró que no se ha pagado nada por su liberación.

"La odisea se ha acabado, estamos contentísimos", agregó Gordon, señalan los medios, que también se hacen eco de informaciones de la prensa filipinas según las cuales la puesta en libertad de Vagni se produjo tras aceptar los militares de ese país liberar a dos mujeres e hijos de un importante dirigente del grupo guerrillero Abu Sayyaf.

Abu Sayyaf secuestró el pasado 15 de enero al suizo Andreas Notter, de 39 años; al italiano Eugenio Vagni, de 62, y a la filipina Jean Lacaba, de 37, cuando llevaban a cabo una inspección rutinaria de una cárcel en Joló, en Filipinas.

Lacaba fue liberada el pasado 2 de abril y Notter el 18 de ese mismo mes.

El retraso en la puesta en libertad del italiano generó una fuerte preocupación y se llegó a temer lo peor.

En estos meses, en los que los secuestradores amenazaron con que decapitarían a los tres cooperantes si el Gobierno de Manila no retiraba sus fuerzas del sur del archipiélago, numerosas voces pidieron su liberación.

Entre ellas, la del papa Benedicto XVI, que en dos ocasiones hizo sendos llamamientos "en sentido humanitario" para que fueran liberados y para que la razón se impusiera "a la violencia y la intimidación".

El Papa solicitó a las autoridades filipinas que facilitaran "una solución pacífica al dramático caso".

Hoy, tras conocer la liberación, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, expresó la "satisfacción" del Vaticano e hizo votos para que casos como éstos "de inaceptable violencia" no se repitan.

Eugenio Vagni, hermano del liberado, manifestó desde Montevarcchi, en la provincia de Arezzo, donde vive, su satisfacción y dijo que en estos meses han llorado en numerosas ocasiones, pero que por fin hoy ha concluido "la pesadilla".

De momento, se desconoce la fecha del regreso de Vagni, del que, según el ministro de Exteriores, se ocupará la Cruz Roja Internacional.