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Liberados algunos rehenes en Mumbai y siguen los enfrentamientos

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Por Rina Chandran

El Ejército indio liberó el jueves a los rehenes del hotel Taj Mahal de Mumbai, pero seguía enfrentándose con los islamistas que iniciaron una cadena de atentados en la capital financiera de India, en los que murieron más de 100 personas.

Los hombres armados habían llegado en botes a Mumbai el miércoles, antes de comenzar su ofensiva contra hoteles de lujo, hospitales, un café turístico y una estación de ferrocarril, disparando indiscriminadamente.

Unas 17 horas después del asalto, los extremistas y el Ejército todavía intercambiaban disparos.

El jefe de policía del estado de Maharashtra, A.N. Roy, dijo que la toma de rehenes había finalizado en el Hotel Taj de Mumbai, pero que aparentemente seguía habiendo personas retenidas en el Trident/Oberoi.

"Toda la gente que estaba retenida allí ha sido rescatada", dijo Roy al canal de noticias NDTV. "Pero hay clientes en las habitaciones, no sabemos cuántos".

Roy dijo que aparentemente algunas personas seguían como rehenes en el Hotel Trident/Oberoi.

"Esa es la razón por la que la operación está siendo llevada a cabo más responsablemente, para garantizar que no hay gente inocente entre las víctimas".

La policía dijo que al menos seis extranjeros habían muerto y que otras 287 personas habían resultado heridas en los ataques, que fueron reivindicados por el poco conocido grupo Muyahidines del Decán.

"Liberen a todos los muyahidines, y los musulmanes que viven en India no deberían ser molestados", dijo un miliciano dentro del Oberoi, hablando a la televisión india vía telefónica.

El hombre, que sólo se identificó como Sahadullah, dijo que era uno de los siete atacantes dentro del hotel, y que el grupo quiere que los milicianos islámicos sean liberados de las cárceles indias.

Más tarde, se escuchó una explosión en el hotel, según un testigo de Reuters.

Al menos dos huéspedes, atrapados en sus habitaciones en el Taj, llamaron a canales de televisión. Uno dijo que las puertas de las escaleras de emergencia estaban cerradas, otro dijo que había visto dos muertos junto a la piscina.

"Dos de mis colegas están aún ahí y lo último que supimos de ellos fue hace tres horas, luego la batería del teléfono se acabó", dijo un ciudadano alemán que logró escapar del Taj.

Los ataques en Mumbai posiblemente alejen a los inversores de una de las economías más grandes y de más rápido crecimiento de Asia.

Mumbai ha sufrido varios atentados importantes en el pasado, pero nunca nada orientado especialmente a los extranjeros.

Las autoridades cerraron los mercados de acciones, bonos y cambio, y el banco central dijo que continuaría las subastas para mantener el flujo de los mercados de préstamo interbancario, congelados desde el comienzo de la crisis financiera mundial.

HOMBRES JOVENES DISPARANDO INDISCRIMINADAMENTE

Muchos de los milicianos llegaron el miércoles y se dispersaron para atacar sus objetivos, entre ellos el Café Leopold, un lugar frecuentado por turistas extranjeros.

Los hombres dispararon de manera indiscriminada y lanzaron granadas antes de prepararse para un prolongado asedio en dos hoteles, el Taj Mahal y el Trident Oberoi.

"Podría haber entre 100 y 200 personas dentro del hotel (Trident Oberoi), pero no podemos darles la cifra exacta ya que muchos se encerraron dentro de sus habitaciones", dijo el viceministro del estado indio de Maharashtra, R.R. Patil, a los periodistas.

"También podría haber entre 10 y 12 terroristas dentro del hotel. No hay negociaciones con los terroristas", agregó.

Los atacantes parecían buscar ciudadanos británicos y estadounidenses. También hay israelíes entre los rehenes, según informó un canal de televisión, mientras que la policía dijo que un rabino israelí y su familia también fueron retenidos en un apartamento en Mumbai.

Los testigos dijeron que los atacantes eran hombres jóvenes del sur de Asia, probablemente indios, que hablaban hindi o urdu.

El personal de un hotel evacuaba a los heridos en carritos de equipaje, junto a personas cubiertas de sangre que buscaban ayuda. Algunos bajaron por las escaleras para ponerse a salvo.