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Liberbank se dispara un 30% en su primer día en bolsa

Las acciones del grupo formado por Cajastur-CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura cierran la sesión en los 0,520 euros

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Liberbank ha ganado un 30% en su primer día de cotización en Bolsa y ha cerrado la sesión con un precio de 0,520 euros por acción, lo que eleva la capitalización del banco a 734 millones de euros. A lo largo de la jornada, las acciones de Liberbank han llegado a alcanzar un precio máximo de 0,630 euros y un mínimo de 0,40 euros, cuando partían de 0,4 euros, precio de salida fijado por la entidad para su debut en el Mercado Continuo.

Esta mejora en el precio de debut del grupo fruto de la integración de Cajastur, CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura ya se anticipó unos días antes en el marco del programa sales facility, destinado a la venta de títulos procedentes del canje. Los inversores institucionales respaldaban la salida a bolsa de la entidad al trasmitir unas órdenes de compra de títulos por un volumen diez veces superior a la oferta.

Minutos después de su salida a bolsa, los inversores intercambiaban casi tres millones de acciones de la entidad, que se convertía de esta forma en la novena con mayor volumen de negociación del mercado español. Durante la subasta que siempre se celebra antes de la salida a bolsa, que ha tenido lugar exactamente a las 12:00 horas, en esta ocasión sin el tradicional toque de campana, los títulos de Liberbank han llegado a cotizar a 0,60 euros, según fuentes del mercado. Tras la salida a Bolsa, los instrumentos híbridos emitidos por la entidad -participaciones y deuda subordinada- que estaban en manos de grandes inversores y clientes minoristas, se intercambiarán por acciones y bonos contingentes convertibles (cocos en argot financiero).

El debut de Liberbank vino precedido de los buenos augurios de los analistas, que confiaban en su éxito después de que el miércoles veintitrés inversores cualificados nacionales e internacionales se hicieran con 6,5 millones de acciones procedentes de otros inversores y clientes que, ante la alta demanda recibida, optaron por desprenderse de ellas antes del debut bursátil. Estos veintitrés inversores se harán con una participación valorada en 2,631 millones de euros del capital del grupo. El capital de Liberbank que cotizará en el parqué (lo que técnicamente se conoce como free float) asciende a 164,760 millones de euros (un 29,18% de las acciones), mientras que el resto de los títulos (un 70,82%) está en manos de las cajas accionistas.

El analista de XTB Daniel Álvarez ha indicado que 'después del fracaso de Bankia, y teniendo como referencia el éxito de Caixabank, el desafío de la entidad asturiana era demostrar a los inversores que es una entidad solvente recapitalizada según las exigencias de la Unión Europea'. 'Y, si bien es pronto para llegar a conclusiones, máxime después de que en el día de hoy sean inversores profesionales los que hayan entrado en el valor, el mercado parece haber premiado la estrategia de salida del grupo, conservadora y planificada minuciosamente', considera. A su juicio, parece recomendable esperar a que la volatilidad típica de la salida a bolsa se calme para poder ver con claridad cuál es el comportamiento real del activo, por lo que ha recomendado 'paciencia' a los inversores.

Por su parte, el gestor de renta variable de Inversis Banco David Navarro ha destacado que del grupo de entidades que dieron lugar a Liberbank, sólo Caja Cantabria había vendido preferentes a clientes minoristas, por lo que 'no había una cantidad de papel como para suponer una fuerte presión a la baja de su cotización'. Navarro ha puesto en valor además que Liberbank cuenta con un 'núcleo estable' de clientes, que espera se mantenga estable tras la salida a Bolsa. 'Al mejorar costes y balance, el pasivo frente activo de Liberbank mejorará, a la vez que las entidades sean capaces de reducir y optimizar ese activo', ha explicado.

 

Coincidiendo con el debú en el mercado bursátil, decenas de trabajadores de Liberbank se han concentrado a las puertas del edificio de la Bolsa en Madrid, para protestar por el ERE que afecta a la entidad.

El banco quiere aplicar un ajuste de plantilla con el que prevé ahorrarse unos 100 millones de euros anuales mediante la suspensión del contrato a más de 1.300 trabajadores, mientras que otros mil trabajadores se verán afectados por reducciones de jornada y salario del 25%, y otros 1.000, del 30%, durante cuatro años.

El plan no ha sido aceptado por los sindicatos, que proponían que, en lugar de ejecutar la suspensión de contratos se aplicasen reducciones de jornada y prejubilaciones, además de otras iniciativas como dejar sin hacer aportaciones al plan de pensiones durante un periodo de tiempo.

Tras perder 1.735 millones de euros en 2012 por el saneamiento de su riesgo inmobiliario, la entidad volvió a beneficios en el primer trimestre del año al anotarse un resultado neto de 33 millones de euros, un 45,4 % menos que en los tres primeros meses de 2012.