Publicado: 21.10.2014 13:03 |Actualizado: 21.10.2014 13:03

Un libro-arma contra la manipulación electoral

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Jorge Urdánoz Ganuza presenta este martes en la librería Tipos Infames su libro Veinte destellos de ilustración electoral (y una página web desesperada) (Ediciones del Serbal). En el acto intervendrá el autor, doctor en Filosofía Política, que conversará con Fernando Vallespín, catedrático de Ciencia Política de la UAM, y Joan Navarro, sociólogo e impulsor del Foro+Democrácia.

Se trata de un libro-taller de manipulación electoral en el que se le enseñan al lector las tácticas habituales mediante las que los políticos manipulan las leyes electorales. Es también un libro de teoría democrática, ya que se recuerdan los principios básicos del ideal democrático, se detalla hasta qué punto se encuentran lesionados en España y se explica por qué la ciudadanía muestra unos niveles de desafección tan elevados hacia nuestros representantes.

Como explica el sociólogo Joan Navarro, “no es un libro académico, es de combate político, la crítica que hace es en términos de combate y no en términos de reflexión académica. Es un texto que evidencia las enormes distorsiones que se producen en nuestro sistema electoral”.

Veinte destellos de ilustración electoral (y una página web desesperada) impugna los conceptos y términos con los que funciona la ciencia política, pues dejaron en muchos casos de iluminar el contenido democrático del ideal electoral facilitando su manipulación por parte de los partidos en el poder.

Según Navarro, “este libro es un arma para romper la cultura académica y política que defiende el sistema electoral actual, un sistema que ha conseguido grandes hitos políticos como la transición política y la alternancia, pero que ya no vale para ordenar la convivencia”.

Para ello, el libro propone una acción concreta para lograr en España el voto igual y modificar el modelo representativo forjado en la Transición. Un modelo que nos permitió salir de una dictadura tenebrosa, pero que casi cuarenta años después ya no sirve a los ciudadanos, sino sobre todo a las cúpulas de los partidos. “El sistema institucional está colapsado y hay que dar una respuesta”, zanja Navarro.