Público
Público

El líder de Sudán insta a los árabes a apoyarle frente al TPI

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La aparición del presidente de Sudán, Omar Hasan al Bashir en una cumbre árabe el lunes, desobedeciendo una orden internacional de búsqueda, eclipsó los esfuerzos para curar las divisiones sobre cómo lidiar con Irán.

Bashir viajó al pequeño estado del Golfo Pérsico el domingo tras haber visitado Egipto, Eritrea y Libia desde que el Tribunal Penal Internacional (TPI) le acusara del delito de ser el cerebro de crímenes de guerra en Darfur.

Hablando en la ceremonia inaugural de la cumbre el lunes, Bashir instó a los líderes árabes reunidos en Doha a rechazar el procesamiento y acusó a Israel de respaldar a los rebeldes en Darfur.

"Apreciamos su apoyo y esperamos que lleve a resoluciones fuertes y claras (...) que rechacen esta resolución y pidan su cancelación", dijo.

El presidente sirio, Bashar el Asad, convocó la cumbre para expresar su apoyo inequívoco hacia Bashir.

"Estamos convocados hoy para rechazar categóricamente la orden y expresar el apoyo absoluto por Sudán en esta etapa", declaró. "Lo que está sucediendo a Sudán es ahora otro capítulo en el esfuerzo por debilitar a los árabes (...) otra etapa en el esfuerzo por romper Sudán".

Los estados árabes rápidamente se alinearon junto a Bashir el mes pasado. Algunos citaron la ausencia de medidas internacionales contra Israel durante la guerra de tres semanas en Gaza en la que murieron 1.300 palestinos. Los árabes generalmente consideran que se ha aplicado un doble rasero.

Pero tras el fallecimiento de Sadam Husein, la justicia internacional para el presidente sudanés podría ser otra causa de preocupación para los líderes árabes acusados de represión por los grupos de derechos humanos.

Qatar, que acoge una importante base militar estadounidense, dijo la semana pasada que había afrontado presiones no detalladas para negarse a recibir a Bashir, pero su primer ministro voló a Jartum para reiterar la invitación.

Los responsables en Doha y Arabia Saudí habían presionado a la cumbre de la Liga Árabe, de 22 países, para que ofreciera un fuerte apoyo a Sudán.