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Los líderes de la UE se muestran dispuestos a llegar un acuerdo para reactivar la economía

Sarkozy insiste en que Europa no puede mostrarse dividida. Alemania, principal economía europea, se muestra reticente a las medidas económicas

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Hoy ha comenzado una cumbre europea que se muestra complicada por las discrepancias que se palpan entre los distintos gobiernos. A pesar de ello, todos los líderes se han mostrado dispuestos a ser más flexibles en las negociaciones.

El objetivo de la cumbre es llegar a un acuerdo común en relación a los pasos que debe seguir la Unión Europea para reactivar la economía, reducir los gases de efecto invernadero y, como fin particular, convencer a Irlanda de que celebre un segundo referéndum sobre el Tratado de Lisboa. Durante la llegada ayer de los presidentes europeos a la sede del Consejo de la UE, las declaraciones mostraban un ambiente más relajado y una intención patente de los jefes de Estado por ponerse de acuerdo.

El presidente francés y de turno del Consejo Europeo, Nicolas Sarkozy, afirmó que hará 'todo lo posible' para lograr acuerdos en esta cumbre, que concluye mañana. 'Voy a hacer todos los esfuerzos que pueda para acercar las posiciones de unos y otros', ha dicho Sarkozy en unas declaraciones en las que aseguró que Europa 'no puede dar un espectáculo de división'.

Alemania, la principal economía de la UE, es también el país de la UE más reticente a las medidas de relanzamiento económico propuestas por la Comisión Europea, ya que se resiste a aportar más dinero hasta ver el resultado de las medidas ya aprobadas y porque quiere mantener su disciplina presupuestaria.

La propuesta de la Comisión pide destinar 200.000 millones de euros (el 1,5% del PIB comunitario) a promover la actividad y el empleo; la mayor parte de ese dinero (170.000 millones de euros) saldría de los presupuestos nacionales y el resto de las arcas comunitarias.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha asegurado que 'Alemania es consciente de su responsabilidad como la mayor economía europea', y ha insistido que apoya el plan de la Comisión. En cuanto al otro gran asunto que la UE tratará hoy, las políticas contra el cambio climático, Merkel se ha mostrado 'segura' de que sacarán adelante un acuerdo.

Los Veintisiete quieren pactar un ambicioso conjunto de medidas que incluyen el llamado objetivo 20-20-20 (reducir las emisiones de CO2 el 20%, lograr una cuota de renovables del 20% y aumentar la eficiencia energética en otro 20%), todo ello para 2020.

En cuanto al Tratado de Lisboa, la presidencia ha propuesto que Irlanda celebre un segundo referéndum de ratificación antes de noviembre de 2011 y que, en caso de resultado positivo, la Comisión Europea tendrá un miembro por cada Estado miembro de la UE.

El Tratado de Lisboa prevé que, a fin de ganar en eficacia, a partir de 2014 haya un número de comisarios igual a dos tercios del número de Estados miembros (lo que equivale a 18 en la UE de los 27), que se regirá por un principio de rotación igual entre los Estados miembros. La negativa de Irlanda viene del peligro a perder a su único representante en la CE.