Publicado: 16.11.2014 14:29 |Actualizado: 16.11.2014 14:29

El lingüista catalán todoterreno

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Antoni Maria Badia i Margarit, nacido en Barcelona en 1920, fue uno de los lingüistas catalanes más completos del siglo XX, ya que estudió prácticamente todos los campos de la lengua y la filología, como la gramática, la morfología, la fonética, la dialectología y la toponimia, aunque destacó en el estudio histórico de la lengua.

Se licenció en Filología Románica en 1943 por la Universitat de Barcelona (UB), lo que le permitió tener un amplio conocimiento de las lenguas vecinas del catalán, hacer estudios comparados y colaborar con lingüistas de otros idiomas, gracias, en parte, a sus estancias en universidades de Francia, Alemania y Estados Unidos.

Entre sus más de 600 obras —incluidos unos 50 libros—, destacaron inicialmente sus estudios históricos sobre morfología, sintaxis, fonética y semántica, siguiendo la tradición del filólogo Ramón Menéndez Pidal.

Tras ser alumno en los Estudis Universitaris Catalans, en 1947 presentó su tesis doctoral sobre morfología histórica, bajo la tutoría de Dámaso Alonso.

Al año siguiente ganó la cátedra de gramática histórica española en la UB, desde la que publicó sus primeras obras historiográficas, como Gramática histórica catalana; en 1995 culminó sus estudios en este ámbito con Gramàtica catalana. Descriptiva, normativa, diatòpica i diastràtica.

Se especializó en dialectología, primero del aragonés y después del catalán, realizando un Atlas lingüístico del dominio del catalán, así como Llengua i cultura als Països Catalans y La llengua dels barcelonins.

Como docente creó un grupo de investigadores lingüistas y en 1977 ocupó la cátedra de gramática histórica catalana en la UB. En 1978 fue elegido primer rector de la UB en la transición, cargo que ocupó hasta 1986, cuando pasó a ser rector emérito.

También fue presidente de honor del Claustro de Doctores de la UB, miembro de la Academia de Bones Lletres de Barcelona y del Institut d'Estudis Catalans (IEC), cuya Sección Filológica presidió entre 1989 y 1995.

También presidió la Asociación Internacional de Lengua y Literatura Catalanas (1973-1976) y el Grupo Catalán de Sociolingüística, y formó parte del consejo editorial de varias revistas de filología catalana.

Recibió el Premio de Honor de la Fundació Jaume I (1995) y de la Fundació Catalana per a la Recerca (1996), la Medalla al Mérito Científico del Ayuntamiento de Barcelona (1999), el Premi d'Honor de les Lletres Catalanes (2003) y la Medalla de Oro de la Generalitat (2012), entre otras distinciones.

Fue doctor honoris causa de las universidades de Salzburgo, la Sorbona de París, Perpignan, Toulouse, Knox College de Galesburg (Illinois, Estados Unidos), Alicante, Islas Baleares y la Rovira i Virgili (URL) de Tarragona.