Publicado: 01.03.2014 00:03 |Actualizado: 01.03.2014 00:03

Llull y el 'Chacho' despertaron a un Madrid que salió dormido

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El Real Madrid aceptó un parcial de 0-11 en los primeros cinco minutos de partido y Sergio Llull fue el encargado de despertar a sus compañeros, que rápidamente pusieron las cosas en su sitio para acabar ganando por 80-57 a un Partizán romo.

El Real Madrid salió dormido. El Partizán no parecía un rival de cuidado, con una única victoria en el 'Top 16', al que los blancos ya derrotaron en Belgrado por 64-80.

Los serbios, además, salieron directamente y sin complejos con una defensa en zona, dispuestos a no conceder ventajas iniciales a los locales. Y lo consiguieron, vaya si lo consiguieron.

Minuto 4.55: marcador 0-11 y más de uno de los 11.298 espectadores que acudieron al Palacio de Deportes que comenzaban a frotarse los ojos. Además de salir dormido, el Real Madrid se empecinó en anotar desde detrás de la línea de 7,25 metros como única solución y Rudy, en dos ocasiones, y Darden en otras dos, no atinaron con el aro.

El tiempo muerto de Pablo Laso sirvió para reorganizar las ideas. Y la puntería. Rudy Fernández abrió el melón con un triple y un minuto después Sergio Llull, con dos triples seguidos, casi igualó la contienda, 9-11 (min.6).

El Madrid despertó y el Partizán, también, del sueño. Al final del primer cuarto el marcador ya fue más lógico, 22-17, con un parcial para los locales de 22-6 en los últimos cinco minutos del periodo.

Una vez de vuelta a la normalidad, Laso fue dando entrada a las rotaciones con Felipe Reyes sacando petróleo debajo del aro y con Dani Díez ejerciendo unas valiosas tareas defensivas. La magia del 'Chacho' Rodríguez es ya un clásico.

Sin apretar el acelerador, el Madrid demostró que es mucho más equipo que el Partizán, al que se le apagaron las luces con la defensa que se encontró y que acabó el segundo cuarto con una contundente derrota por 24-10, para un total de 46-27 con el que los equipos se marcharon al descanso.

En la vuelta a la pista el Real Madrid volvió a sestear poniéndose al nivel de los serbios. Sólo Llull (4 de 5 triples en el minuto 25, 53-36) se mostró a gran altura.

La zona de los balcánicos y la falta de chispa no propiciaron momentos de gran brillantez, salvo acciones puntuales como un 'alley-hoop' finalizado a una mano por Marcus Slaughter a pase de Rudy que supuso el 57-36 (min. 28).

Esa acción y la vuelta del 'Chacho' propiciaron que el equipo buscara el preciosismo más que la efectividad en muchas de las acciones, algo que el aficionado agradece, sobre todo cuando la victoria está más que asegurada.

El Madrid sabe que hasta la llegada de los cruces tiene un camino más o menos sencillo, salvo la visita del CSKA Moscú el próximo 20 de marzo y que debe economizar fuerzas para cuando llegue la hora de la verdad, en España y en Europa.

Al final se llegó al marcador de 80-57 y se produjo el debut de Jonathan Barreiro, un escolta-alero gallego (Cerceda, La Coruña) de 17 años recién cumplidos y 2,04 metros.