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Londres y Buenos Aires alejan más posiciones sobre las Malvinas

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Reino Unido y Argentina escenificaron hoy el alejamiento de sus posiciones respecto al conflicto que les enfrenta por la soberanía de las Malvinas, durante sus respectivas intervenciones ante el Comité de Descolonización de Naciones Unidas.

"Simplemente queremos sentarnos a negociar como gente civilizada y no andar a los bombazos, y con (la intervención de) algún mediador, como (el secretario general de la ONU), Ban Ki-moon", dijo hoy el canciller de Argentina, Héctor Timerman, durante una reunión con la prensa en Naciones Unidas, en la que subrayó el respaldo unánime de todas las fuerza políticas de su país para resolver este conflicto.

El Comité de Descolonización de la ONU aprobó hoy por unanimidad una resolución auspiciada por Bolivia, Chile, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, que subraya que "el mantenimiento de situaciones coloniales es incompatible con el ideal de paz universal de las Naciones Unidas".

Timerman, que ante la ONU defendió que el reclamo de su país sobre la soberanía de las islas Malvinas es "irrenunciable e imprescriptible", al igual que sobre las Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

El canciller argentino defendió de nuevo las peticiones de su país sobre ese archipiélago que el Reino Unido ocupa desde 1833 y que enfrentó a los dos países en una guerra en 1982 en la que murieron 255 militares británicos y más de 650 argentinos.

La reunión de ese órgano de la ONU se ha celebrado este año al tiempo que se han incrementado los cruces de declaraciones entre el primer ministro británico, David Cameron, y la presidenta argentina, Cristina Fernández.

La semana pasada Cameron reiteró que la soberanía de las Malvinas no es negociable "mientras quieran ser territorio soberano británico" y aseguró que ése era "el punto final de la historia".

Fernández reaccionó entonces y tildó las declaraciones del primer ministro británico de "casi una estupidez", al tiempo que indicó que el Reino Unido sigue siendo "una burda potencia colonial en decadencia en pleno siglo XXI"

"Argentina no va a caer en las provocaciones, si no en la búsqueda de una solución pacífica a esta disputa", indicó el canciller argentino, que consideró que las autoridades de Londres "se han quedado sin argumentos, pues cada vez son más los países que se suman a la posición de Argentina y al reconocimiento soberano de las islas".

Timerman destacó el respaldo obtenido de todo el grupo de países de América Latina y el Caribe, al tiempo que consideró que su país quiere "sentarse en la mesa para negociar de igual a igual y sin más condiciones que la de negociar de buena fe".

Por su parte, fuentes de la Misión del Reino Unido ante la ONU indicaron en un encuentro con la prensa que su voluntad es la de "respetar la voluntad del pueblo de las Malvinas", por lo que Londres está dispuesto a dialogar con Buenos Aires "de todo, menos de la soberanía de las islas".

Esas fuentes mostraron así la oposición del Reino Unido a iniciar un proceso de negociaciones con las autoridades argentinas, tal y como éstas reclaman, pero recalcaron que se pueden mantener encuentros para tratar muchos otros asuntos que afectan al archipiélago.

En la reunión del Comité de Descolonización de la ONU que estudia el caso de la soberanía de las Malvinas, las autoridades desplazadas desde el disputado archipiélago defendieron un año más su deseo de que su estatus permanezca como hasta ahora y expresaron su rechazo a los argumentos que Argentina presenta en esas reuniones cada año.

"Esperamos que a base de repetir la verdad, se nos empiece a creer, porque, por ejemplo, en las Malvinas no hubo jamás una expulsión de sus habitantes originarios", dijo a Efe Dick Sawle, uno de los miembros de la Asamblea legislativa de las Malvinas que se han desplazado a Nueva York.

Sawle lamentó que las autoridades argentinas ahora utilicen el tema de las Malvinas concretamente "para tapar otros asuntos más importantes que afectan a Argentina y de los que hay que desviar la atención mediática".

"Todo lo que dicen es una amenaza. Lo inusual es que esas amenazas vayan 'in crescendo'", señaló Sawle, quien barajó así la posibilidad de que, tras las últimas declaraciones de la presidenta argentina sobre el archipiélago esté la voluntad de "restar atención al escándalo de las Madres de Mayo o si Fernández se presenta o no a la reelección".

Sawle denunció además el "bloqueo de facto" que Buenos Aires aplica a las Malvinas en comercio o transporte marítimo y que tiene como consecuencia "la falta de libertad económica" del archipiélago, y dijo añorar la época "anterior a los Kichner" en la que llegaron a "fructífero acuerdos" con las autoridades argentinas en distintas materias y que más adelante se rompieron.