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Luis Fernández Zaurín recopila en un libro 300 anécdotas de escritores

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Desde la muerte de la mujer de Burroughs por su marido emulando a Guillermo Tell hasta el apuñalamiento con un cortaplumas de Adela Morales a manos de su entonces esposo Norman Mailer, son algunas de las anécdotas literarias recogidas por Luis Fernández Zaurín en el libro "De cuando Vargas Llosa noqueó a Gabo".

Según ha explicado a EFE Fernández Zaurín, "las anécdotas definen el carácter de sus protagonistas" y, en general, tienen un elemento en común: "la compulsividad, todas tienden a llevar las cosas al extremo".

Muchas veces, explica el autor, "esas historias no son verdaderas sino puras invenciones que se transmiten de forma oral hasta que, como diría Vargas Llosa, acaban por convertirse en 'la verdad de las mentiras' y eso las convierte en literatura en estado puro".

Entre quienes se cuentan más anécdotas están en castellano Francisco de Quevedo, Unamuno, Baroja, Camilo José Cela, Borges, Onetti, Gabriel García Márquez o Enrique Vila-Matas, y en la literatura universal figuran en este selecto club autores como Mark Twain, Jonathan Swift, Chejov o Ibsen.

La anécdota que da título al libro, publicado por Styria, hace alusión al encuentro que tuvo lugar en 1976 en México entre los dos grandes escritores del boom latinoamericano, cuando al final de la proyección del filme "La odisea de los Andes", García Márquez se acercó al peruano para saludarlo y recibió un puñetazo en el mentón que lo dejó tirado en la alfombra del teatro.

Según recoge Zaurín, "Vargas Llosa había abandonado a su familia para perseguir a una modelo norteamericana y Gabo, tratando de consolar a su mujer Patricia, le aconsejó pedir el divorcio y tomar acciones legales por 'abandono del hogar'".

El propio García Márquez es el protagonista de otra anécdota, recuerda Zaurín: "Cuando acabó el manuscrito de 'Cien años de soledad' tenía tantas dificultades económicas que decidió dividir la obra en dos partes, pero se equivocó y mandó inicialmente la segunda parte y luego la primera".

Otra anécdota da cuenta de una historia relacionada con el Nobel que finalmente no recibió el poeta gaditano Rafael Alberti: "Después del Nobel a Neruda en 1973, circuló que 1974 sería el año de Alberti y, de hecho, la Academia sueca quiso conocer de cerca al poeta español, pero Alberti exclamó que 'no se me ha perdido nada en Suecia' y se fue a Italia, donde recibió un premio que consistía en botellas de vino".

En otra de las entradas del libro, Zaurín explica que el veterano José Luis Sampedro cuando se encuentra en crisis de ideas sitúa un audífono en un café para escuchar las conversaciones de la gente, de las que surgen historias nuevas para las novelas.

Otras anécdotas rozan el chiste, como la del colombiano Luis Humberto Soriano, dueño de los burros Alfa y Beto, con los que, cargados de libros, recorre los parajes de Nueva Granada para promocionar la lectura, en una suerte de invención del "biblioburro".

Considera Zaurín que "el género del anecdotario es habitual en la literatura anglosajona, pero raro en nuestra literatura" y por esa razón decidió recopilar en un libro anécdotas de autores clásicos y de escritores contemporáneos".

Se trata, sin duda, de "un libro escrito desde mi amor a la literatura" y las anécdotas, añade el autor, están protagonizadas por "muchos de los autores de los que he sido lector y que me tocaron la fibra".

Zaurín, que fue el autor de una biografía de Camarón, prepara una novela biográfica basada en la vida de una mujer real del siglo XX, así como un libro periodístico de los que no ha querido desvelar más detalles.