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Luisiana sigue en estado de emergencia por los destrozos de "Gustav"

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La ciudad de Nueva Orleans y el sur de Luisiana en EE.UU. siguen hoy en estado de emergencia por el impacto del huracán "Gustav", aunque con alivio al comprobar que los daños han sido menores de lo temido.

Los diques de Nueva Orleans aguantaron el embate de los vientos huracanados y de las marejadas gracias a que el "Gustav" siguió una trayectoria distinta al "Katrina" y por la mejora de la infraestructura de la ciudad.

Cientos de empleados de compañías eléctricas de Luisiana y de los estados limítrofes se echaron hoy a las calles para arreglar cuanto antes las líneas caídas que han dejado a más un millón y medio de personas sin electricidad.

Tanto el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, como el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, insistieron en que el peligro no ha pasado y recomendaron que la gente evacuada no regrese hasta el jueves, como mínimo.

Jindal se refirió a la situación de enfermos graves en varias hospitales del sur de Luisiana que tienen problemas con los generadores de electricidad, por lo que las autoridades podrían verse obligadas a evacuar a centenares de enfermos.

La falta de suministro de gasolina puede ser otro grave problema, según el gobernador, ya que las refinerías situadas en el estado disponen de combustible para tres días, por lo que solicitó al Departamento de Energía de EE.UU. que facilite el suministro de la reserva del petróleo del país.

Las plataformas de extracción de petróleo y gas natural del Golfo de México y las refinerías de crudo de toda la región no han sido muy dañadas y como consecuencia de ello el precio del petróleo bajaba hoy en todos los mercados.

Sobre los daños más significativos, Jindal citó los municipios de Terrebonne, Lafourche y St. Mary que recibieron el impacto directo del huracán "Gustav".

Para los dos millones de personas evacuadas que se trasladaron a hoteles, albergues, iglesias, y casas de amigos y familiares, la espera transcurre bajo lluvias y vendavales.

La mayor parte de los evacuados pasó la noche sin electricidad, sin televisión y sin teléfonos, ya que se interrumpieron los servicios de telefonía convencional y la mayor parte de las redes de telefonía celular dejó de funcionar.

El intercambio de las pocas noticias que llegaban fue gracias a los mensajes de texto intercambiados entre los adolescentes de todas partes.

En un hotel junto a la Ruta 55, 100 kilómetros al norte de Nueva Orleans, la gerencia albergó en 170 habitaciones a 278 personas, 34 perros, cinco gatos y dos papagayos, a los que pudo servir fríjoles y carne guisada al mediodía.

Sin embargo, al anochecer la comida se redujo a puré de patatas y hamburguesas a la parrilla, que no fueron suficientes para todos hasta que llegaron camiones con cocinas portátiles del ejército de salvación.

"Hay daños en toda la ciudad y la tarea principal hoy es el socorro de los damnificados y la evaluación de limpieza y reparación", declaró el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin.

"Hay arboles y postes de electricidad caídos en toda la ciudad", añadió. "El sistema de alcantarillado que requiere el uso de bombas de extracción no funciona completamente y en los hospitales está solo el personal básico esencia", detalló.

Nagin se mostró satisfecho de la respuesta de la ciudad y, sobre todo, que finalmente "Gustav" no fuera ni "la tormenta del siglo", ni "la madre de todas las tormentas" como él mismo dijo el sábado, cuando urgió a la población a abandonar la ciudad.

"Debería haber llamado a 'Gustav' como la madre política o la hermana fea de todas las tormentas", afirmó Nagin en tono de broma y con un semblante más relajado después de comprobar que el efecto del ciclón ha sido mucho menor del temido.

Las autoridades del municipio de Jefferson indicaron que las temidas inundaciones en el área de West Bank no ocurrieron gracias en parte a las cuadrillas de soldados y voluntarios que bregaron bajo las primeras lluvias para reforzar algunos diques y terraplenes amenazados.

En toda la región, las autoridades postergaron el comienzo de las actividades escolares, pero la rápida recuperación con la que esperan que se repongan las áreas afectadas por la tormenta "Gustav" ha permitido convocar a los estudiantes y maestros para el próximo lunes.

El número de muertos se eleva a ocho en el sur de Luisiana, cuatro de ellos eran enfermos en estado muy grave que fallecieron cuando fueron evacuados desde hospitales en Nueva Orleans.

Las otras personas murieron en incidentes separados por la caída de árboles y accidentes de tráfico.

A su paso por Haití, República Dominicana y Jamaica, el huracán "Gustav" causó 96 muertos, así como grandes daños económicos en esos tres países y en Cuba, donde no se registraron víctimas mortales.