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Lula promete que el nuevo petróleo servirá para el desarrollo de Brasil

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El Gobierno de Brasil inició hoy con revuelo la producción de petróleo bajo el lecho marino del Atlántico y prometió que con esa riqueza convertirá al país en una potencia energética mundial y acabará con la pobreza.

Estos yacimientos, que se hallan bajo una enorme capa de sal a más de siete kilómetros de la superficie del Atlántico, son desde hoy "el pasaporte para el futuro" de Brasil, según el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La producción de 18.000 barriles por día (bpd) en un pozo en alta mar en la cuenca de Espíritu Santo (sureste), fue presentada hoy por Lula y sus ministros como el mayor logro tecnológico de la petrolera estatal Petrobras en la conquista de una de las más promisorias fronteras geológicas del mundo.

En una ceremonia oficial convocada para celebrar la fecha, el presidente afirmó que se trata de un acontecimiento histórico insertado en el "extraordinario" crecimiento económico que vive Brasil con miles de millones de dólares en inversiones previstas para los próximos años.

"Las inversiones programadas en la economía brasileña hasta el 2017 sobrepasan los dos billones de reales" (cerca de 1,3 billones de dólares) sumando todo el sector público y privado, destacó.

La producción en el llamado "pre sal" iniciada hoy equivale a menos del 1% de todo el petróleo que extrae Petrobras por día, pero para el Gobierno permite mostrar un resultado concreto después de dos años de anuncios que han agitado el imaginario colectivo brasileño y encendido el ánimo de la industria petrolera mundial.

Lula, que asistió a la puesta en marcha de la extracción piloto de crudo en la plataforma flotante Juscelino Kubitschek, a unos 77 kilómetros del litoral de Espíritu Santo, describió su "emoción" de recibir un crudo sacado a más de 4.000 metros de profundidad, cosa que, dijo, "nadie imaginaba que fuera posible".

"Petrobras es tan importante que el presidente (de la empresa) debería ser elegido por voto directo y después éste nombrar al presidente de la República", afirmó.

Pero según Petrobras, además de las pruebas iniciadas hoy, la verdadera producción piloto comenzará en marzo, de manera gradual, en el enorme campo de Tupí, en la cuenca marítima de Santos, unos 300 kilómetros mar adentro, frente a los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo.

En Tupí han sido identificados entre 5.000 y 8.000 millones de barriles de crudo a unos 7.000 metros de profundidad.

El plan de producción piloto comenzará con unos 15.000 bpd y, si todo sale bien, "se estará dando un salto extraordinario" en la historia de Brasil, según Lula.

Petrobras prevé extraer de allí 100.000 barriles por día a partir de diciembre de 2010.

Mientras llega esa fecha y el país está sumergido en la campaña para las elecciones municipales de octubre, fue anticipada esta producción en el pozo de Espíritu Santo, ubicado en un "pre sal" menos profundo y cerca de yacimientos convencionales que han estado en producción desde hace dos años, en el campo de Jubarte.

Esa riqueza ha colocado a Petrobras en el centro del debate nacional, pues aunque la empresa es controlada por el Estado sus acciones son negociadas en las bolsas de Nueva York, Sao Paulo, Madrid y Buenos Aires.

Lula, que calificó a la petrolera como "la madre de la industrialización" de Brasil, explicó que su Gobierno quiere discutir cómo tratar la cuestión del "pre sal" y sus ministros tienen un mes para entregarle propuestas.

"Yo solo tengo dos objetivos: aprovechar ese dinero e intentar acabar con la pobreza en este país. Y segundo, que paguemos la deuda con la educación brasileña", recalcó.

Apuntó que tiene "la decisión anunciada y firmada de que Brasil no va a ser un mero exportador de petróleo crudo sino de productos de mayor valor agregado".

"El petróleo es nuestro, es y será de todos los brasileños y va a mudar definitivamente el rostro social de nuestro país", prometió al renovar su "compromiso de solidaridad nacional con las generaciones" actuales y futuras.

También recalcó su "determinación" de hacer que el petróleo sea el motor de la economía y el desarrollo de Brasil y de dar un fuerte impulso a la industria naval con la contratación en astilleros locales de plataformas, buques de apoyo y sondas de perforación.