Público
Público

La mala sintonía con Cospedal

Cascos criticó duramente su doble papel en el partido

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Hace una semana, en una rueda de prensa, María Dolores de Cospedal no quiso valorar si Francisco Álvarez Cascos era un buen candidato. La mano derecha de Mariano Rajoy se limitó a señalar que la dirección nacional no había mantenido 'ninguna conversación' con él sobre su posible regreso a primera línea política y que, en cualquier caso, el candidato sería elegido por el comité electoral del PP. La respuesta dada los periodistas puso en evidencia la falta de sintonía entre ambos.

Las relaciones están deterioradas desde que, en noviembre de 2008, el ex ministro arremetió duramente contra la cúpula del PP en el transcurso de una conferencia universitaria. Cascos señaló que el problema de su partido era de 'proyecto, equipo y trabajo'. En plena guerra interna, la secretaria general había cargado contra los críticos de su partido acusándolos de ser unos 'anónimos cobardes que reman en contra'. Para el ex vicepresidente del Gobierno de Aznar sus palabras fueron una ofensa en toda regla.

A su juicio todo dirigente político debía seguir las cuatro reglas del conde de Romanones: 'Sumar lo más, restar lo menos, multiplicar prudentemente y dividir al adversario'. Y, según él, Cospedal no cumplía ninguna de ellas y más bien parecía que le quería 'quitar el puesto a Pepiño Blanco'. 'En vez de hablar del PSOE se dedica a criticar al PP', resaltó molesto.

También le indignó que Cospedal dijera que ella 'no compatibilizaría el escaño de diputada con el trabajo en un bufete de abogados'. Algo que hacen muchos parlamentarios como, por ejemplo, su antecesor en el cargo, Ángel Acebes.

'Son dos maneras completamente diferentes de entender y dirigir la intendencia'

Cascos señaló que se estaba censurando a mucha gente del partido y no le pareció lógico teniendo en cuenta que Cospedal ocupa dos puestos: el de secretaria general y el de presidenta del PP de Castilla-La Mancha. El ex ministro recordó que cuando él estuvo al frente no le sobró ni un minuto para dedicarse a otras labores. 'Es cierto que no fue muy benévolo con ella, pero es que siempre ha defendido el cumplimiento exacto de los Estatutos. No en vano fue quien los redactó', dice un amigo suyo.

'Son dos maneras completamente diferentes de entender y dirigir la intendencia', explican fuentes conservadoras defendiendo a Cospedal. Lo que ocurre, dicen, es que Cascos minusvalora el trabajo de los demás. Fue lo que concluyeron tras escucharle decir que la acumulación de responsabilidades políticas conduce a 'la inoperancia'. 'Yo no invalido a las personas. No creo que una persona sea por sí misma incompetente para algo, pero tiene que cumplir con unos determinados parámetros para ser el líder, el secretario general, el portavoz parlamentario o un diputado de a pie', argumentó el ex ministro.

Sus palabras aún resuenan en los despachos del partido y también en los del Congreso porque Cascos tampoco ha desaprovechado la ocasión para lanzar toda su artillería pesada contra la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Soraya Sáenz de Santamaría.

Cuando la nombraron, Cascos aprovechó una entrevista en La Clave para dar su punto de vista sobre las primeras decisiones que había adoptado el líder del PP. 'Los noviciados y los catecumenados se hacen en la bancada y no en puestos de responsabilidad', fue el ataque de su espada directo al corazón de la portavoz. Su conclusión fue que Rajoy había optado 'por afines, sacrificando a los más preparados'

Muchos en el PP cuentan que desde entonces las relaciones son tensas y para algunos la brecha con la cúpula, insalvable. Pero Cascos mantiene el contacto con Mariano Rajoy. De vez en cuando se acerca por la sede nacional del partido, afirman que saluda a compañeros y despacha con el jefe de la oposición.

En el PP asturiano están convencidos de que Rajoy aplicará lo que tanto presume tener: 'sentido común'. 'No le pondría pegas si le pidiera volver. Han sido compañeros durante años y sabe el tirón que tiene en su tierra. No creo que lo despreciara', dice un dirigente de la formación regional.