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Las mamografías no salvan tantas vidas como las mujeres creen

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Por Julie Steenhuysen

Muchas mujeres que han sobrevivido a uncáncer suelen decir que fue una mamografía la que "salvó suvida", un testimonio poderoso que puede alentar a otras arealizarse los controles regulares para detectar a tiempo lostumores mamarios.

Pero, ¿cuáles son las posibilidades de que la pruebarealmente salve la vida de una mujer? No tantas, según un nuevoanálisis publicado en Archives of Internal Medicine.

"Las cifras sugieren que, como mucho, un 13 por ciento delas personas diagnosticadas con cáncer de pecho han sidoayudadas. Eso significa que el otro 87 por ciento no ha sidoayudado", dijo en una entrevista telefónica el doctor GilbertWelch, del Dartmouth College, quien dirigió el estudio.

Welch señaló que las mujeres que cuentan sus historias desupervivencia al cáncer de mama pueden inducir con fuerza a queotras se controlen y, dado que la tecnología mamográfica hamejorado, las posibilidades de que los médicos encuentren algosospechoso son mayores.

Pero la detección temprana para algunas mujeres no será ungran beneficio, especialmente si el cáncer es de crecimientolento, dijeron Welch y colegas. Y muchas serían diagnosticadasy tratadas por un cáncer de crecimiento tan lento que nunca leshubiera generado ningún síntoma ni amenazado sus vidas.

Los resultados de este análisis suman una nueva arista algran debate sobre los beneficios de las pesquisas de controldel cáncer en las personas saludables.

Este mes, el grupo estadounidense con apoyo del Gobiernodenominado U.S. Preventive Services Task Force recomendó quelos hombres saludables no se efectúen un test sanguíneo decontrol del cáncer de próstata, lo que generó alborto entre losespecialistas oncológicos, que temen que eso lleve a que máshombres mueran por la enfermedad.

Y en el 2009, el mismo grupo aconsejó que las mujeresmenores de 50 años no se realicen una mamografía y que lasmayores de 50 lo hagan cada dos años, en lugar de anualmente,lo que disparó la protesta de las entidades de lucha contra elcáncer de pecho.

No obstante, las pruebas tienen beneficios y riesgos,señala Welch, que considera que el debate actual es positivopara los pacientes, quienes están comenzando a pensar más sobrelos riesgos de las pesquisas.

Un estudio previo realizado por Welch reveló que loscontroles de rutina para el cáncer prostático generaban que 1millón de hombres estadounidenses sean diagnosticados contumores que de otra forma no hubiesen generado problemas desalud en ellos.

En la última investigación, el equipo se concentró enobservar cuánto reducen las mamografías la muerte por cáncer demama.

Los autores hallaron que en las mujeres de 50 años concánceres mamarios diagnosticados por una mamografía, había un13 por ciento de posibilidades de que la pesquisa salvara susvidas.

La pregunta, entonces, es cómo preservar el beneficio de lamamografía sin exponer a tantas mujeres a los daños de losdiagnósticos excesivos, que incluyen ser tratadas por tumoresque no hubiesen causado problemas, dijo Welch.

El experto manifestó que la tecnología de control delcáncer ha mejorado cada vez más en la detección de pequeñasformaciones con la presunción de que cuanto antes se detecta untumor, mejores son las posibilidades de supervivencia.

Pero Welch indicó que como los tratamientos para el cáncerde mama mejoraron, la necesidad actual de un diagnóstico muytemprano es menor.

"Por años hemos estado buscando cada vez más y másduramente el cáncer. Creo que ha llegado la hora de hacer lapregunta: '¿Qué tal si buscamos con un poco menos de dureza?'",cuestionó.

El doctor Timothy Wilt, de la Administración de Veteranosde Minneapolis y que escribió un comentario sobre losresultados del estudio en la misma revista, dijo que lainvestigación brinda a los médicos datos de base científicapara compartir con los pacientes, quienes suelen verseinfluenciados por anécdotas.

"Dado que las historias de sobrevivientes suelen ser tanpoderosas pero imprecisas, pueden hacer que las personas tomendecisiones de atención médica que no tienen base científica yque podrían ser equivocadas", añadió Wilt.