Publicado: 05.11.2013 07:00 |Actualizado: 05.11.2013 07:00

"De ninguna manera tenemos que buscar una plataforma conjunta con Izquierda Unida"

El secretario general de los socialistas castellano manchegos lamenta que en su partido haya "una política de hechos consumados que significa ir dejando pasar el tiempo no abordando los asuntos", para no hablar de primarias.

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Es miembro de la Ejecutiva de Alfredo Pérez Rublacaba y, sin embargo, siempre se ha manifestado a favor de adelantar el calendario de primarias previsto por su secretario general. El nombre de Emiliano García-Page (Toledo, 1968) llegó a sonar con fuerza como posible aspirante a esas primarias, si bien puede que en función de los acontecimientos prefiera centrarse en Castilla-La Mancha en la labor de desbancar del Gobierno regional a la número dos del PP, María Dolores de Cospedal. Él no cierra ninguna puerta. Esperanzado con la Conferencia Política de este fin de semana, Page atiendió a este diario ayer y por teléfono, mientras se encontraba de viaje en Euskadi. 

Hablan de renovación y rectificación. Ese será el eje de la Conferencia Política. ¿Creen entonces que el PSOE debe romper con su pasado para volver a ser creíble?

No, romper no. El PSOE puede renegar de su pasado, lo tiene que asumir y digerir, que son cosas distintas. En conjunto tenemos muchas más cosas de las que sentirnos orgullosos que de las que arrepentirnos. Sólo pueden refundarse aquellos partidos que reniegan de sus esencias. Todas las etapas del PSOE han tenido etapas buenas y otras no tan buenas. Y, sin embargo, el balance global es muy positivo.

¿Qué es entonces lo que el PSOE tiene que rectificar?

Tenemos que tener una posición más claramente definida en el pacto que se entrelazó tras la Segunda Guerra Mundial entre el capitalismo de mercado y el Estado del bienestar. Ese es el pacto que está amenazado. Yo creo que tenemos que tomar parte definitiva por el Estado del bienestar aun asumiendo las reglas del mercado. El PSOE tiene que asumir que tiene que alejarse por completo de la especulación. Si hay una lección que se puede aprender de esta crisis es que hay que civilizar los mercados. 

Pero en la ponencia hablan de rectificaciones concretas. Dicen, por ejemplo, que no se puede repetir un indulto como el que se concedió a Sáenz.

El PSOE tiene que ser muy firme en sus planteamientos y en sus valores. Estos valores tienen que estar claramente en la izquierda, independientemente de que su metodología política sea moderada, incluyente y comprensiva con otras sensibilidades. A estas alturas, si teníamos la percepción de que había un equilibro permanente entre todo tipo de capitalismo y la justicia social, es evidente que es un equilibro que se ha roto. Nuestro partido está claramente instalado en la justicia y en la igualdad.

Elorza hablaba ayer de un falso cierre de filas en el PSOE. ¿Es así o es que realmente todo el mundo es leal a Rubalcaba?

Ahora mismo no está en cuestión la dirección. Por tanto, no se trata de posicionarse ni a favor ni en contra. No va a decidirse ninguna postura de carácter orgánico estrictamente. Es un planteamiento de ideas y de reafirmación del proyecto. Yo no creo que realmente se pueda plantear el debate entre estar en contra o a favor de Rubalcaba. Él está elegido en un congreso, y por tanto tiene una legitimidad orgánica indiscutible. La dirección que salimos del Congreso federal nos comprometimos a pilotar un proceso de cambio interno, de renovación en las ideas y en los mensajes, que culminará seguramente en un cambio en la dirección y en las personas. Hoy por hoy no está cuestionada la figura de Rubalcaba, independientemente de que se le relacione o no con el debate de primarias.

Sí que habrá por lo menos un debate orgánico, el referido a la elección del secretario general a través de la votación de todos los militantes. Existe una discusión al respecto en el seno del partido. ¿Usted dónde se posiciona?

Lo que hay que intentar evitar son los experimentos. El PSOE tiene un modelo de organización que ha sido muy útil durante mucho tiempo y del que no podemos renegar de la noche a la mañana. Soy partidario, no obstante, de que avancemos en un camino para que cada día se decida de forma más participativa por parte de los militantes. Tengo claro que habría que trabajar en la idea de un solo líder en el partido: candidato y secretario general. Las bicefalias no sirven nada más que para el escudo del águila imperial de Toledo que tiene dos cabezas.

Por lo que veo tiene dudas.

Lo que creo es que hay que conciliar la posibilidad de elegir al secretario general de manera directa con el hecho de que también los equipos y el voto orgánico tengan peso.

¿Evitar los cesarismos?

Exactamente. No podemos entrar en un modelo presidencialista. 

Desde la dirección dicen que el partido no está centrado en debatir sobre la fecha de las primarias. ¿Es así?

Lleva habiendo un debate sobre la fecha de las primarias desde que salimos de Sevilla. Pero no es una decisión que se pueda tomar en la Conferencia Política, que es un mecanismo de reflexión que incorpora mecanismos internos y ideológicos. Por eso no se van a manejar propuestas. Pero el debate está implícito en casi todos los modelos que se plantean.

¿Será considerado como desleal quien plantee el tema?

No plantearlo también es una decisión. Yo no lo consideraría una deslealtad, desde luego.

Usted se ha manifestado a favor de que se celebraran las primarias antes de las europeas.  

En realidad casi todo el mundo salió de Sevilla con la idea de que se iba a crear una Conferencia Política antes de un año, ya han pasado dos, y además que en esa conferencia se iba a abordar definitavemente el cambio de liderazgo. Todos teníamos la idea de que no se podía dejar hasta el último minuto la decisión del candidato. Esa es la realidad y el compromiso con el que salimos todos. Muchas circunstancias han ido apartando el debate. Pero ahora lo que es cierto es que me parece tan serio plantearlo como no plantearlo. No hablar sobre los asuntos es no decidir sobre ellos.

¿Mantiene esa misma idea de adelantarlas?

Al partido le interesa hacerlas cuanto antes, antes de las europeas. Hay una política de hechos consumados que significa ir dejando pasar el tiempo no abordando los asuntos para en definitiva no tener que abordar este. También soy partidario de que el calendario definitivo sea lo más acordado posible, que no sea una decisión caprichosa del secretario general ni de nadie en concreto.

¿En febrero, como propone Tomás Gómez?

A mí no me disgusta esa fecha. Pero le doy más valor a que haya consenso. Si nos vamos a acabar rompiendo por eso es mejor no tomar esa decisión. 

La dirección mantiene que en la Conferencia Política no se va a hablar sobre el asunto territorial. ¿Se puede renovar el PSOE sin hablar de Catalunya?

El documento de Granada resuelve la mayor parte del debate. Es verdad que quedaron algunos aspectos por discutir, donde algunos pueden pensar una cosa y otros otra. Pero en su conjunto fue un debate muy positivo. La mayoría del PSOE acepta un documento de línea federalizante y digamos que estamos de acuerdo si no entramos en más detalles. Porque si los detalles van a llevar a un modelo concreto de financiación, como el de la ordinalidad, empieza a haber diferencias. Habrá acuerdo mientras nos mantengamos en las líneas generales.  

Le preguntaba si se puede evitar el asunto en el cónclave.

En el conjunto estamos de acuerdo. La Conferencia no creo que tenga como cometido profundizar en más detalles sobre el modelo territorial.

La nueva discrepancia de voto entre PSOE y PSC en el Congreso por el derecho a decidir, ¿no cambia las cosas?

A mi juicio es un debate que tiene mucho de estéril porque realmente el PSC plantea el derecho a decidir que la ciudadanía entiende como el derecho a opinar. Lo plantea en términos constitucionales, por lo que sólo cabe la votación constitucional y el voto de todos. 

¿Está cobrando fuerza un sector del partido que pide la creación del PSOE en Catalunya?

No creo. La inmensa mayoría tiene claro que estamos viviendo unos momentos muy difíciles, y que no valen fórmulas del pasado. El PSOE se estrenó en democracia con un PSC con grupo parlamentario propio. Estuvo separado durante mucho tiempo incluso en clave orgánica. Yo creo que el último modelo que hemos tenido es muy positivo y la zozobra que hay ahora mismo en Catalunya nos tiene que llevar a plantear esto con mucha delicadeza. Yo agotaría todos los trámites posibles para que no se rompa la unidad con el PSC.

¿Cómo explica este debate en su comunidad autónoma?

En Castilla-La Mancha la gente tiene claro que las prioridades están en la economía, en el empleo, en los recortes, y en los hachazos del PP. Es un debate que no resulta nada nuevo ni nadie piensa ahora mismo que se está rompiendo España por el PSOE. Más bien al contrario. En Castilla-La Mancha nadie discute que nosotros tengamos una clara idea de la unidad de España, lo que pasa es que es una España moderna. 

En su comunidad tienen diputados sin sueldo.   

Tenemos a los principales dirigentes del PP con sobresueldos, y a los diputados sin nóminas.

Además, el PP pretende que la comunidad tenga menos parlamentarios. ¿Será posible dedicarse a la política en Castilla-La Mancha?

Lo único que quieren es ponerles las cosas más difíciles a los distintos partidos. Es un pucherazo electoral. Hace cuatro años subió en cuatro los diputados porque le salían así las cuentas. Desde que apareció Bárcenas y los escandalazos del PP, más la suma de todos los recortes y el carácter de Cospedal se han hundido tanto que sólo les salen las cuentas o creen que les salen dejando a la mitad de los diputados. Tienen que tocar, ni más ni menos, que el Estatuto de autonomía, que en España siempre se ha hecho por consenso y ahora pretenden hacerlo por atraco.

Ustedes han pedido la dimisión de la presidenta de su comunidad, María Dolores de Cospedal, y la del jefe del Ejecutivo central, Mariano Rajoy. ¿Cómo casa esto con las negociaciones que su partido tiene abiertas con el PP para aprobar leyes o renovar instituciones?

Vivimos en un estado de derecho y cabe perfectamente tener una actitud política de confrontación y de exigencia de responsabilidades. Otra cosa distinta es jugar a que las instituciones no funcionen. El PSOE nunca ha jugado a que se infarten las instituciones.

Su nombre ha sonado como uno de los posibles para las primarias del PSOE. ¿Cómo se ve en el futuro? ¿En el municipalismo, en Castilla-La Mancha, o le gustaría dar el salto a la política nacional?

Tengo decidido y asumido que mi posición es no repetir en la candidatura municipal, independientemente de que participara en otro tipo de primarias.

¿Pero le gustaría ser el próximo presidente de Castilla-La Mancha o el próximo presidente del Gobierno?

Hay muchas incógnitas por despejar en la comunidad. Tenemos candidatos válidos para encabezar el partido aunque es verdad que según la opinión mayoritaria, aunque suene un poco vanidoso que yo lo diga, es que yo tendría más opciones. Probablemente esa es la decisión más entendible. Pero no descarto ningún posicionamiento a nivel nacional porque lo que más me interesa es que el PSOE recupere la senda de centralidad y de política mayoritaria que ha tenido siempre. Y nadie puede pensar que tengamos un buen resultado en la región si no funciona bien la política nacional.

Parece que el PSOE se avecina hacia un pacto con IU para poder gobernar, o eso es lo que se está diciendo desde las filas socialistas. ¿Es que no confían en sus propias posibilidades?

He gobernado con 2 concejales de IU en Toledo. Pero el PSOE no sólo tiene que aspirar a tener mayoría, sino que además la puede tener. Y si da la impresión contraria es que nunca la tendría. No se pueden descartar los diálogos con ningún tipo de fuerza, pero de ninguna manera tenemos que buscar una plataforma conjunta. Que haya gente de IU que ahora se acerque al PSOE va más bien en la línea contraria. Es gente que ya saltó de aquella acera. Todos los avances que se han producido han venido siempre del PSOE.

¿Qué espera, por tanto, del cónclave?

Que definitivamente dejemos atrás el pesimismo y dejemos atrás nuestras contradicciones derivadas de la gestión de la crisis. En definitiva, que se regenere el disco duro. Se inicia el proceso de cambio dentro del PSOE. Un cambio que será profundo y que no será inmediato. Que se irá desarrollando este año y el que viene y que también cambiará a las personas.    

Echa algo de menos en la ponencia de la Conferencia Política.

Es un documento muy completo y muy profundo y además no ha supuesto enormes contradicciones con el pasado ni supone bandazo ninguno. Los planteamientos en avances de laicidad son absolutamente coherentes con el PSOE que sabe convivir con las religiones y con los derechos civiles.