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Los maquinistas belgas, en huelga tras el accidente mortal

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Los chóferes de los trenes belgas iniciaron una huelga el martes, un día después del accidente ferroviario que causó la muerte de 18 personas, lo que generó más interrupciones en los servicios locales e internacionales.

Los servicios estaban principalmente afectados por la huelga en la región de Valonia, en el sur del país.

Los maquinistas de la ciudad flamenca de Leuven, de donde provenía uno de los trenes accidentados, también detuvieron sus operaciones.

"Es una combinación de factores: presión laboral, falta de preparación, junto con el impacto emocional del accidente", dijo Jos Dignette, miembro del sindicato del sector público ACOD, que agregó que el paro probablemente se extenderá durante 24 horas.

"Entendemos y apoyamos esta acción, a pesar de que no la convocamos", precisó.

Dos trenes que transportaban empleados a sus lugares de trabajo se estrellaron frontalmente en las afueras de Bruselas durante la hora de mayor tráfico del lunes. Según el gobernador provincial, uno de los trenes se saltó un semáforo rojo.

El accidente provocó la suspensión de los servicios Eurostar entre Bruselas y Reino Unido y todos los trenes con destino Francia, incluyendo los Thalys de alta velocidad, que también viajan hacia Holanda y Alemania.

El operador de la línea de trenes belga Infrabel dijo que los trenes de Thalys ahora están viajando a Colonia y que los de Eurostar estaban yendo de Londres a Lille en Francia, y que los pasajeros pueden subir a autobuses dentro de Bélgica.

Sin embargo, tanto Eurostar como Thalys estaban aconsejando a sus pasajeros que pospongan sus viajes.

Infrabel indicó que no estaba claro cuándo volverían a funcionar normalmente. Los servicios de emergencia registraron todos los vagones, pero aún no tenían claro si había más víctimas bajo los restos de los trenes.

Solo entonces Infrabel podría determinar los daños sufridos en las líneas de transmisión eléctrica.

La cifra de muertos se mantuvo en 18 personas, con 171 heridos, convirtiéndolo en el suceso con más fallecidos en la historia ferroviaria belga, desde el accidente que registró el mismo número de muertos a causa de un descarrilamiento en 1974.