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Marea de periodistas, policías y dos concentraciones reciben a Zapatero y Rajoy

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Una marea de 400 periodistas, decenas de cámaras, focos, cables y monitores, un imponente despliegue de seguridad policial y hasta dos concentraciones -una de simpatizantes del PP y otra de UPD protestando contra el bipartidismo- esperaban desde horas antes la llegada de Zapatero y Rajoy a su primer debate.

El jefe del Gobierno y el presidente del PP llegaron puntuales a Ifema, que acogió este primer debate, donde fueron recibidos en las puertas por varios miembros de la Academia de Televisión -organismo encargado de la realización del debate-, entre ellos su presidente y moderador, Manuel Campo Vidal, y el realizador Fernando Navarrete.

Ambos candidatos llegaron sonrientes al recinto ferial y así posaron en dos ocasiones para los informadores gráficos, una en el exterior del edificio y otra ya dentro del mismo, donde intercambiaron algunas palabras con los fotógrafos.

"Estamos haciendo tiempo para que coincida usted con Zapatero", le dijo un gráfico a Rajoy mientras se disparaban decenas de flashes, a lo que el presidente del PP respondió afirmando que eso "estaba prohibido" antes del debate.

A Zapatero y a los miembros de la Academia un fotógrafo les dijo: "Se mueven ustedes más que los precios", a lo que el presidente del Gobierno contestó: "No ha empezado el debate todavía".

Las corbatas han tenido su pequeño protagonismo. Mientras a Rajoy -que lució a modo de talismán la misma de color granate que en el programa de TVE "Tengo una pregunta para usted"- se le enganchaba al bajarse del coche en el pantalón e inmediatamente se la colocaba bien, Zapatero descendía del vehículo con ella ligeramente torcida.

Los candidatos -que vestían traje oscuro- también entraron sonriendo en el plató y se dieron un apretón de manos, mientras Campo Vidal permanecía en medio de ambos.

Además de un maquillador personal, tanto Zapatero como Rajoy han contado con un equipo de seis asesores en el caso del presidente del Gobierno y de cinco en el caso del líder del PP -que incluyó a su amigo personal Tomás Iribarren-, que en ningún caso han tenido ningún contacto con los 400 periodistas acreditados en Ifema.

Sólo una persona de ese equipo ha podido hablar y comentar la marcha del debate con los candidatos en el único intermedio que ha habido.

Angélica Rubio, directora de Coordinación Informativa de Moncloa, ha sido la persona que entró en el plató para charlar con Zapatero, en tanto que Pedro Arriola, asesor de Rajoy, pudo intercambiar impresiones con el presidente del PP.

En el exterior, y desde el mediodía, un importante dispositivo policial controlaba los accesos, comprobando las acreditaciones de organizadores, periodistas e invitados y revisando, ya dentro del pabellón, todo el material que entraba en el recinto.

Las últimas horas antes del debate, los más de 400 informadores de medios de comunicación de varios países acreditados se movían entre decenas de trípodes y cámaras de televisión, cables, ordenadores y monitores, cada vez con más dificultad a medida que avanzaba la tarde, para no interrumpir los numerosos "directos" de las televisiones.

Y mientras hacían tiempo a la llegada de los dos protagonistas, daban cuenta de los canapés, sandwiches y bebidas facilitados por la organización, que apuraron a toda prisa cuando una cuenta atrás de 15 segundos en los monitores anunció el inicio del debate, tras lo cual todos han corrido a sus puestos.

En una sala separada, en distinta planta, invitados y tertulianos seguían con más calma en debate desde unos sillones y con bastante menos ruido que los "plumillas".

En el exterior, poco antes de las nueve de la noche se han concentrado a las puertas de Ifema varias decenas de simpatizantes del PP, con banderas del partido y de España, algunos llegados de barrios cercanos al recinto ferial, como Barajas, para "dar ánimos" a su líder coreando "oa, oa, oa, Rajoy a la Moncloa" o "Rajoy presidente".

Justo en la acera de enfrente, también fuera del recinto, un grupo de simpatizantes de Unión, Progreso y Democracia (UPD), encabezados por su presidenta, Rosa Díez, se han concentrado para protestar contra el "bipartidismo obligatorio".