Publicado: 15.02.2014 14:08 |Actualizado: 15.02.2014 14:08

Una marea roja exige en Madrid que Coca-Cola retire los cierres y los despidos

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La marea era roja, del color de la marca más famosa del mundo. 7.000 personas, según los organizadores, han teñido de rojo la calle Fuencarral de Madrid, desde la glorieta de Bilbao hasta la calle de la Montera para manifestar su rechazo al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que Coca-Cola Iberian Partners, la empresa resultante de la integración de las siete franquicias embotelladoras de la multinacional en España- presentó el pasado enero. Una manifestación convocada por los sindicatos CCOO y UGT y que ha contado con la presencia de la plana mayor: el secretario general de UGT, Cándido Méndez; su homólogo de CCOO, Ignacio Fernández Toxo; y los secretarios generales de ambas centrales en Madrid, José Ricardo Martínez y Jaime Cedrún.

Son 1.253 los trabajadores que van a verse afectados por el ajuste empresarial. 750 serán despedidos, 500 tendrán que trasladarse a otra ciudad si tienen la suerte de ser recolocados en otras plantas y cuatro fábricas serán cerradas: la de Fuenlabrada, en Madrid; la de Colloto, en Asturias; la de Alicante y la de Palma de Mallorca. Pero los despidos se llevarán a cabo en todas las plantas del país, en las delegaciones comerciales y en el área administrativa. Hay que "evitar duplicidades" cuando siete empresas independientes se fusionan una sola.

"¿Qué sentido tienen estos cierres y estos despidos?", se pregunta Antonio Peña, de 50 años de los cuales ha dedicado 25 a trabajar en la planta madrileña, que el día 28 cerrará la verja. Con una gorra de promoción del refresco, el chaleco rojo y empapado por una lluvia no ha cesado en todo el recorrido, este trabajador lo tiene claro "sentido, ninguno. Somos la segunda fábrica más productiva del país, la segunda más rentable, con unos beneficios netos de 88 millones de euros el año pasado. Abastecemos a la zona centro del país, cuyo consumo es el mayor", explica a Público.

Peña, como sus compañeros, lleva en huelga indefinida contra el cierre de la planta desde el pasado 31 de enero. "El ERE me va a dejar en la calle, con dos hijos y una mujer también en paro. Con 50 años ¿dónde voy a trabajar? Es la ruina", dice.

El ERE me va a dejar en la calle, con 50 años, dos hijos y una mujer también en paro Desde Asturias ha venido Emilio Padicio, un prejubilado de la planta de Colloto, que empieza su huelga indefinida contra el cierre este lunes. "He venido en apoyo de los que eran mis compañeros", explica mientras sostiene una pancarta contra los despidos. En frente, sus paisanos lanzan petardos dentro de un barril. "He trabajado 37 años en esa fábrica, nunca hemos tenido una huelga, hemos solucionados los problemas negociando. Pero esta vez está claro que lo que quieren es más dinero, más beneficios. Si no, no se entiende que quieran cerrar una fábrica rentable y productiva. No hay derecho a que, teniendo beneficios, se dejen a trabajadores en la calle y a familias en apuros", critica.

La columna de gorras rojas ha recorrido toda la calle Fuencarral paseando pancartas y banderas autonómicas de Asturias, Euskadi, Madrid, País Valencià, ... Despedir a trabajadores mientras se ganan 900 millones al año no fabrica felicidad, precisamente. El enfado de los empleados va más allá de ver en riesgo sus puestos. Se sienten estafados y sus lemas dejan ver una muestra de la ira contra los que están acometiendo este ERE.

 

"Coca-Cola, terroristas", "que se metan por el culo la reforma laboral" o una simple entonación melódica con los nombres de los directivos [Sol Daurella, presidenta de la embotelladora Cobega y máxima accionista de Iberian Partners; Marco de Quinto, presidente de Coca-Cola Company Iberia] seguida de "hijo de puta"  son algunas pinceladas de lo que los trabajadores de la marca han coreado.

Pese a la lluvia, la manifestación ha terminado con una intervención de Méndez y Toxo en la calle de la Montera en la que han exigido al Gobierno que intervenga con urgencia para frenar esta "tropelía".

"Son 1.253 los trabajadores afectados. Pero no hablemos de esta cifra. Hablemos de los más de 4.000 empleados de Coca-Cola en España, porque todos están afectados y temen perder su empleo", ha dicho Méndez después de recordar que la "batalla" hay que darla contra la multinacional y "no sólo contra las franquicias" que operan en España. "Que el Gobierno piense en las consecuencias y que Rajoy no se llene la boca hablando de recuperación. Esta recuperación, con destrucción de empleo y pérdida de derechos, no es la que quieren los trabajadores", ha afirmado el líder de UGT.

"En Atlanta no importa lo que le pase a los españoles" Por su parte, Toxo ha recordado la victoria de la Marea Bñanca contra la privatización sanitaria como "preludio de la victoria" que tendrá "esta marea roja de los trabajadores de Coca-Cola". El sindicalista ha criticado que "no hay empresa en Europa que haya tenido la rentabilidad de Coca-Cola" y ha criticado que con este ajuste busquen "más beneficios a costa de dejar trabajadores en la calle y fábricas cerradas. ¿Es esto lo que quiere el Gobierno? Esto no es recuperación, ha criticado.

El líder de CCOO ha insistido en que esta decisión viene impuesta por Atlanta (Estados Unidos), ya que "las franquicias no tienen autonomía". "En Atlanta no importa lo que le pase a los españoles".

Ambos secretarios generales han mostrado su apoyo incondicional a los trabajadores en este conflicto y han pedido al Gobierno "que no mire para otro lado, que dejen de habar de cifras macroeconómicas y hablen de personas y derechos" y también han emplazado al Ejecutivo y a la sociedad en general a "obligar a la multinacional a abrir una mesa de negociación real, sin cierres y sin despidos" y que retire el ERE.

"Si España no fabrica, España no consume", se ha escuchado al finalizar la intervención de los  sindicalistas.