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La "Marea Roja" invade Madrid para aupar a España a cuartos

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La "Marea Roja" invadió nuevamente el Fan Park madrileño, situado en las inmediaciones del Santiago Bernabeu, para aupar y arropar con sus ánimos a la selección española a los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica.

Mucha espectación por parte del público para ver el comportamiento del equipo español frente a la selección portuguesa, selección que no había encajado gol alguno en la fase de liguilla en la que se enfrentó a Brasil, la eterna favorita.

"Hay que ser optimista, lo veo un poco complicado, pero espero que ganemos", comentó antes del enfrentamiento Francisco Fraile, uno de los miles de aficionados que esperaban disfrutar del partido viéndolo en las pantallas gigantes del Fan Park.

El partido comenzaba con sonrisas de los capitanes de ambas selecciones, Iker Casillas y Cristiano Ronaldo, mientras el colegiado del encuentro realizaba el sorteo. Pero ese gesto cambió con el pitido que daba inicio a este gran partido de octavos entre dos candidatos a llevarse el título.

Corría el minuto 6 de partido y Fernando Torres y David Villa ya habían dispuesto de varias ocasiones claras de gol que mantenían a la gente alegre por ver a un equipo que no se arruga y que exhibe un juego muy ofensivo y en muchos momentos espectacular.

La gente gritó de rabia cuando el árbitro de encuentro, el argentino Héctor Baldassi, no señaló penalti una falta sobre Torres en el área.

Portugal, más preocupado de no perder su sitio en defensa, sólo creaba peligro a balón parado ya que Cristiano Ronaldo apenas entraba en juego por la presión a la que le sometió la defensa española.

Los ojos de toda la hinchada se dirigieron nuevamente hacia el árbitro cuando no pitó una falta en el área pequeña sobre Casillas al despejar un balón después de rechazar un tremendo disparo luso. Teniendo en cuenta los precedentes, angustiaba más a los espectadores la labor del colegiado que el ataque de los portugueses.

Además de las distintas jugadores y entrenadores, habría que señalar el balón como uno de los protagonistas destacados de este Mundial.

Este inesperado actor casi provoca un multitudinario infarto cuando un disparo del madridista Ronaldo trazó una extraña trayectoria que a punto estuvo de despistar al guardameta español, sin embargo, los reflejos de Casillas y la posterior intervención de la zaga para alejar el esférico de la portería hizo que todos pudieran recuperar su ritmo cardíaco normal.

La "Roja" terminaba la primera mitad tal y como la había empezado, atacando. José Miguel Martín señalaba que "España está jugando muy bien, pero tocan mucho al borde del área y no están sabiendo definir" y apuntaba que "Villa está jugando demasiado escorado y Fernando Llorente debe de salir por Torres".

Aplausos y gritos de ánimo para Fernando Llorente que entraba en el terreno de juego sustituyendo a Torres que pese a echarle ganas y ofrecerse continuamente no realizó su mejor partido. Sólo dos minutos después, el propio Llorente hacía vibrar a todos los españoles con un remate en plancha que apunto estuvo de colarse en la meta portuguesa.

La locura se apoderó de las miles de personas congregadas cuando el gran matador del Mundial, David Villa, marcó el gol, que "a posteriori" supuso la victoria, tras una buenísima combinación entre Xavi e Iniesta que le dejó solo ante el portero luso, quien rechazó el primer disparo pero nada pudo hacer para evitar el tanto español.

A partir de ese momento se desató el júbilo entre los aficionados y todos pudieron disfrutar mucho más confiados el resto del partido, ya que además del tanto la selección seguía dominando sobre el césped, fieles a su juego igual que los aficionados a su equipo.

Crecía la tensión en los últimos minutos pero Llorente logró sacar aplausos gracias a varios remates a puerta y a la calidad con la que supo aguantar el balón.

"Hemos ido de más a menos, llegaremos a la final y ganaremos el Mundial" vaticinaba Alberto.

Final feliz para una afición que siempre estuvo animando y arropando al equipo español, equipo que durante todo el enfrentamiento se mostró superior al portugués y que ahora sólo piensa en su partido de cuartos de final frente a Paraguay.