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El marido de Jade Goody, culpable de atacar a un taxista

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Jack Tweed, el marido de la "gran hermana" británica enferma terminal Jade Goody, fue hallado culpable el martes de asaltar a un taxista.

Tweed, de 21 años, que se casó con Goody en una ceremonia muy publicitada el mes pasado, atacó al taxista Stephen Wilkins mientras conducía a 80 kilómetros por hora, según se dijo el lunes en el tribunal.

También intentó apuñalar al conductor después de pedirle que pagara por adelantado.

Tweed, que negó el delito, recibirá una sentencia el martes, según informó la Asociación de la Prensa.

Goody, que reveló el mes pasado que tenía cáncer de cuello de útero, lo arregló todo con rapidez para casarse con Tweed después de que los médicos le dijeran que su enfermedad se había extendido y que era terminal.

El ministro de Justicia, Jack Straw, tuvo que intervenir para modificar la condición de Tweed y permitir a la pareja pasar juntos su noche de bodas.

El juicio contra Tweed comenzó el mismo día que su mujer fue sometida a una operación de urgencia mientras los médicos luchan por aliviar el dolor causado por su enfermedad.

Wilkins, un hombre en la cincuentena, aseguró que fue atacado después de recoger a Tweed y a otras tres personas en la puerta de un club de Epping, Essex, a primera hora del pasado 5 de mayo.

El taxista dijo que Tweed se puso agresivo cuando le pidió pagar por adelantado de acuerdo a la política de su empresa.

Tweed le atacó después de haber parado y dado la vuelta al taxi, le gritó, le agarró por el cuello desde atrás y amenazó con apuñalarle.

"Se inclinó hacia delante y tiró del freno de mano. Me estaba gritando en la cara. Estaba muy, muy agresivo", declaró Wilkins ante el tribunal.

"Como taxista recojo a mucha gente agresiva, pero nunca tan agresiva como éste".

Después de ser identificado en un vídeo, Tweed dijo a la policía que no podía recordar nada sobre aquella noche ya que había bebido 10 vodkas y Red Bull.

Pero declaró a los agentes que él no habría hecho las amenazas de apuñalamiento y que era "demasiado flaco" como para ser agresivo.

"Si hice esto, entonces admito que soy un idiota y pagaré los daños y me disculparé ante el hombre", dijo a la policía.

El lunes declaró ante el tribunal: "Todo lo que puedo recordar sobre esa noche es que estaba muy borracho. Normalmente no bebo mucho. Podría haber bebido mucho o me echaron algo en la bebida".