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Márquez padece una sobrecarga muscular y es duda para jugar en Villarreal

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El defensa mexicano Rafael Márquez padece una sobrecarga muscular en los isquiotibiales de la pierna izquierda, molestias que le convierten en duda para jugar el próximo domingo ante el Villarreal, último encuentro que disputará el Barça este año.

El central no se ha entrenado hoy con sus compañeros en las instalaciones de la Masia del FC Barcelona y a seis días del choque, los médicos del club dudan de su presencia en el campo del Madrigal el próximo domingo.

Márquez es una de las piezas clave del Barcelona este año, aunque en el último partido de Liga, en el clásico contra el Madrid, no pudo desplegar todo su potencial porque estuvo maniatado por los delanteros madridistas cuando el Barça disponía del balón en defensa para iniciar el juego.

El centrocampista Touré Yaya tampoco se ha entrenado porque sufre un ataque agudo de migraña. A la espera de cómo evolucione en las próximas horas, se le permitirá entrenarse mañana, como apunta el parte médico facilitado por el Barcelona.

Otro de los jugadores que no ha participado en la sesión de entrenamiento ha sido Carles Puyol, que padece un flemón, aunque el capitán barcelonista ha participado en el minuto de silencio que ha efectuado la plantilla barcelonista en memoria de un ilustre aficionado del club, anónimo en el barcelonismo, pero muy querido en la Masia, Cristóbal Najarro, que falleció en la madrugada del domingo.

Era tal el grado de compenetración de este apasionado barcelonista, quien desde hace años seguía las evoluciones del fútbol base del conjunto catalán a todas horas, que tres jugadores de la primera plantilla, como Bojan, Messi e Iniesta, se han desplazado hoy al tanatorio de Bellvitge para dar el pésame a la familia, además del técnico, Josep Guardiola.

Esta tarde asistirá al entierro del seguidor barcelonista el presidente del club, Joan Laporta. Critóbal Najarro tenía 58 años y su último 'acto de servicio' al barcelonismo fue la asistencia al Barça-Orihuela de la segunda B y posteriormente al clásico, antes del cual fue invitado por el propio Guardiola para entrar en una zona 'vip'.

El cariño con el que los jugadores de la cantera trataban a este aficionado, que vivía de la caridad, era tal que en más de una ocasión Cristóbal había comido con la plantilla del FC Barcelona, además de recibir ropa y alguna ayuda económica.

Apasionado, con su característica voz ronca, Cristóbal Najarro disponía del visto bueno para moverse por casi todos los rincones del club.