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Más de 1,2 millones de personas han sido evacuadas de Texas por el huracán "Ike"

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Algo más de 1,2 millones de personas han abandonado sus casas en la costa estadounidense de Texas ante la inminente llegada del huracán "Ike", que ya ha provocado en la zona inundaciones, fuertes vientos y olas de más de siete metros, informó hoy el gobernador estatal, Rick Perry.

Entre los evacuados, hay unas 13.000 personas con "necesidades especiales", como enfermos hospitalizados y personas mayores, explicó Perry.

Las autoridades esperan que el ciclón, que está generando vientos de hasta 165 kilómetros por hora, entre a Estados Unidos por las localidades costeras de Galveston y Freeport, que ya han comenzado a sufrir inundaciones en las zonas más bajas.

El riesgo de permanecer en la zona llevó al Servicio Nacional Meterológico a advertir ayer de que todo aquel que no cumpliera con la orden de evacuación obligatoria podría sufrir un peligro mortal.

Pese a las advertencias de las autoridades, cerca de 57.000 residentes de Galveston, el 40 por ciento de la población, han decidido permanecer en la ciudad, dijeron las autoridades municipales.

Hoy las autoridades tuvieron que utilizar los equipos de rescate para sacar a más de 100 personas de zonas que ya estaban completamente inundadas.

El Secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, afirmó hoy mismo en una rueda de prensa que el huracán podría provocar una catástrofe de grandes dimensiones y que se calcula que unos 100.000 hogares se podrían ver inundados por las aguas.

El departamento de Chertoff prevé que la tormenta puede afectar en general a unas 572.000 residencias y que entre 5 y 7 millones de casas pueden sufrir cortes eléctricos.

Algunas empresas de medición de riesgos calculan que el daño potencial que puede provocar el ciclón podría ser de entre 5.000 y 25.000 millones de dólares.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) informó en su boletín de las 21.00 GMT que "Ike" arrastra vientos sostenidos de 165 kilómetros por hora y que antes de que el ojo del ciclón llegue a la costa puede incluso aumentar su intensidad a la categoría 3 de la escala de Saffir-Simpson, si alcanza los 178 kilómetros por hora.

El ciclón se mueve en dirección oeste-noroeste a cerca de 19 kilómetros por hora y una vez entre en Texas seguirá una trayectoria hacia el norte.

El ojo del meteoro tocará tierra a última hora de la noche o en la madrugada del sábado.

La Isla de Galveston tiene el triste récord de ser el lugar de Estados Unidos donde se ha registrado el peor desastre natural de la historia del país cuando también tocó tierra un huracán, el 8 de septiembre de 1900, causando entre 10.000 y 12.000 víctimas mortales.

En Houston, los funcionarios municipales han advertido a los residentes que permanezcan en sus casas, al considerar que ya no es seguro salir a la carretera para escapar del huracán.

Aun antes de tocar tierra, "Ike" se cobró hoy la primera víctima, un niño de 10 años que murió al caerle una rama de un árbol que sus padres cortaban en preparación para la tormenta, en el condado de Montgomery.

Mientras, la Guardia Costera también está haciendo operaciones de rescate, aunque no consiguieron evacuar a los 22 marineros de un barco mercante chipriota que se encuentra averiado en medio de la tormenta, unos 140 kilómetros al sureste de Galveston.

La Guardia Costera y el Ejercito confirmaron que esta tarde habían interrumpido una nueva misión para intentar salvar a los marineros, que se encuentran en el barco mercante a merced de las olas mientras esperan la llegada del huracán "Ike".

Las compañías petroquímicas y petroleras que operan en el Golfo de México y el área de la bahía de Galveston ya han cancelado todas las operaciones, lo mismo que el Puerto de Houston.

Se calcula que el 20 por ciento de la producción de crudo doméstico, el 14 por ciento de la de gas natural y el 70 por ciento de la petroquímica han quedado suspendidas.