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Masai y Cantwell rompen las apuestas a la espera del gran duelo

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Linet Masai, una ligerísima keniana de 19 años, y Christian Cantwell, un estadounidense de 150 kilos, cambiaron el signo de las finales de 10.000 metros y lanzamiento de peso en la primera jornada de los Mundiales, que puso a todos los favoritos de 100 metros en la antesala del gran duelo.

El jamaicano Asafa Powell acreditó el mejor tiempo en la segunda ronda del hectómetro (9.95); su compatriota Usain Bolt, plusmarquista mundial y campeón olímpico, recuperó la sonrisa, y el estadounidense Tyson Gay, defensor del título, confirmó su buena forma con un registro de 9.98.

El hombre más veloz del año, Tyson Gay, había sido, por la mañana, también el más rápido en la primera ronda (10.16), en la que Bolt sólo obtuvo el tercer tiempo (10.20) y Powell estuvo a punto de ser eliminado por un exceso de confianza.

El semblante insólitamente serio que exhibió Bolt en su primer contacto con los campeonatos cedió paso a una sonrisa abierta en la segunda ronda cuando el antiguano Daniel Bailey se dio el gusto de batirle en la quinta y última serie, adelantándole por la izquierda cuando éste miraba a su derecha.

Gay también bajó de diez segundos, como Asafa Powell, en la cuarta carrera de segunda ronda (9.98), de modo que la lista de marcas de la segunda criba colocó a Bolt en un insólito quinto puesto. El campeón olímpico vino a Berlín por el título y los tiempos no le importan un bledo, como explicó la víspera.

Powell, el "tercer hombre", ofreció una gran impresión en cuartos de final, al ganar la tercera serie con 9.95 después de echar el freno a 20 metros de la llegada. Abandonó, de ese modo, su cómoda posición de tapado y reveló una excelente puesta a punto.

El primer título en juego se fue a Rusia al cabo de una gran demostración de Valery Borchin, el campeón olímpico, en 20 kilómetros marcha sobre un circuito en torno a la emblemática Puerta de Brandemburgo.

Retirado el ecuatoriano Jefferson Pérez, campeón en las tres últimas ediciones del Mundial de marcha corta, siempre antecediendo al español Paquillo Fernández, Borchin refrendó con una marca ganadora de 1h18:41 su condición de número uno mundial.

La prueba tuvo una fuerte presencia hispana y, aunque fallaron Paquillo, que abandonó mediada la prueba, y el segundo español, Juan Manuel Molina (24), el mexicano Eder Sánchez conquistó la medalla de bronce, el colombiano Luis López fue quinto y otro mexicano, Jesús Sánchez, octavo.

El chino Hao Wang, cuarto en los Juegos de Pekín 2008, llegó a emparejarse con Borchin pero terminó cediendo, aunque aún así aventajó en 16 segundos a Eder Sánchez. El mexicano, que en Osaka tuvo la medalla de bronce unos minutos, hasta que Paquillo fue recalificado, ha ganado su primer metal.

Linet Masai, de 19 años, devolvió a Kenia el título mundial de 10.000 metros y puso fin a diez años de hegemonía etíope con un esprint sostenido que terminó venciendo la resistencia de Meselech Melkamu y Meseret Defar, las dos favoritas.

Desde Atenas'97 cuando Sally Barsosio obtuvo la primera medalla de oro para Kenia en los diez kilómetros, las victorias etíopes se habían sucedido sin interrupción hasta hoy.

La baja de Tirunesh Dibaba, comunicada la víspera de la final, desató la guerra de sucesión. La defensora del título y campeona olímpica, insegura por sus problemas físicos, prefirió reservarse para los 5.000 y la medalla de oro recaló en Kenia.

Masai, cuarta en la final olímpica de Pekín, tomó la cabeza a ocho vueltas del final. Rápidamente el grupo se rompió para desembocar en un nuevo episodio de la clásica disputa entre Kenia y Etiopía, a dos por bando, pero siempre con las kenianas al frente.

Defar se puso al frente para recorrer la última vuelta y junto con Melkamu se disponían a jugarse el título en la recta, pero por fuera surgió Masai para llevarse la victoria con 30:51.24, sólo una décima por delante de Melkamu. Wude Ayalew completó el podio con 30:51.95 y Defar acabó quinta en 30:52.37.

La última final del día tuvo como protagonistas a los grandes samurais del peso, en la que estadounidense Christian Cantwell arrebató la hegemonía mundial al polaco Tomasz Majewski, campeón olímpico, con el mejor lanzamiento mundial del año (22,03).

Dos veces campeón mundial en pista cubierta, Cantwell se tomó el desquite de su derrota ante el polaco en la final olímpica de Pekín, hace solo un año. Majewski se quedó hoy en 21,91, y el alemán Ralf Bartels completó el podio con 21,37.