Público
Público

Matesanz dice que el "turismo de trasplantes" en la UE sería perjudicial para España

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La directiva europea de asistencia médica transfronteriza, que provocaría los llamados 'turismo sanitario' y 'turismo de trasplantes', sería "un enorme choque" para la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), ha asegurado a EFE el coordinador de este organismo, Rafael Matesanz.

España, que de momento pudo bloquear el pasado 1 de diciembre en Bruselas esta directiva de la Unión Europea (UE), es el único país del mundo con un crecimiento continuo de trasplantes, ha resaltado Matesanz, quien ha reconocido "la preocupación" que supone para la red española de trasplantes "la apertura de fronteras para cualquier paciente europeo".

Las listas de espera de personas para ser trasplantadas "cambiaría totalmente" y, por cada órgano destinado a pacientes de otros países, "sería un español el que no lo conseguiría", ha dicho.

Rafael Matesanz ha destacado la "enorme diferencia de disponibilidad de órganos que existe en la UE".

Por ejemplo, entre España -con 34,2 donantes por millón de población (pmp) y que espera alcanzar los 36 al terminar 2009-, y países como Bulgaria y Rumanía que están en 1 por pmp.

España dobla la media europea de trasplantes (18,2 pmp) y supera en ocho puntos a la de Estados Unidos (26,3 pmp).

Matesanz ha explicado que el sistema de la ONT funciona de la siguiente manera: "todo el mundo que viva en España de la procedencia que sea puede donar órganos, y todo el mundo que viva aquí con independencia de donde sea puede recibir órganos".

"En este momento tienen acceso a las listas de espera españoles que estén conviviendo dentro o fuera de España y residentes de cualquier país que estén empadronados aquí y tengan tarjeta sanitaria", ha especificado.

En la actualidad, alrededor de un 10 por ciento de los donantes son personas no nacidas en España aunque sí residentes, ya que todo el mundo que fallece en España puede ser donante, con tal de que la familia lo apruebe.

El balance "es positivo para España", según Matesanz, pues son más los no nacidos aquí que se convierten en donantes que en receptores, principalmente por ser los emigrantes una población joven.

Estamos consiguiendo la autosuficiencia, aunque nunca se logre del todo, ya que ningún país tienen órganos suficientes para sus pacientes y menos si "entran en tromba pacientes de otros 26 países", ha advertido Matesanz para añadir que aumentaría el número de pacientes que fallece en lista de espera sin encontrar órgano.

Hoy, el número de fallecidos entre los que esperan trasplantes vitales -corazón, hígado y pulmón- supone entre un 6 y un 8 por ciento.

Matesanz ha distinguido entre esta forma de trabajar y el 'turismo de trasplantes', para el que "hay un movimiento mundial en contra encabezado por la Organización Mundial de la Salud", especialmente por los riesgos de comercialización de órganos que supone, ha comentado.

La directiva europea, según Matesanz, provocaría "un turismo de trasplantes intra-UE", concibiendo a los 27 países comunitarios como uno solo para los trasplantes.

"El bloqueo que ha conseguido España es muy importante", ha recalcado Rafael Matesanz, quien espera que durante la presidencia española de la UE se encuentre una fórmula para que la directiva, que lleva discutiéndose desde 2008, no se firme nunca.

Por su parte, el presidente de la Federación de asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades Renales (ALCER), Alejandro Toledo, ha manifestado a EFE su "firme decisión" de defender los intereses de sus asociados españoles hasta que se cree un Estado europeo "donde todos tengamos los mismos derechos y obligaciones".

"No podemos abrir las puertas de una forma indiscriminada", ha comentado Toledo, quien ha añadido que la directiva transfronteriza supondría quizá "la muerte para muchos de nuestros compatriotas que están en listas de espera".