Publicado: 27.02.2013 21:42 |Actualizado: 27.02.2013 21:42

Mato: "No hay una sola persona que esté dejando de tomar medicamentos por razones económicas"

La ministra de Sanidad defendió este miércoles el copago y los recortes del último año, obviando los datos de la Defensora del Pueblo, la oposición y las 'mareas blancas'

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La ministra de Sanidad, Ana Mato, ha comparecido este miércoles, por primera vez desde hacía un año, en la Comisión de Sanidad del Congreso para explicar y defender las medidas adoptadas por su departamento desde la llegada del PP al poder. El medicamentazo, el copago farmacéutico y en transporte sanitario no urgente, la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes irregulares, así como los recortes en Dependencia y el aumento de la pobreza, centraron el debate, en el que los grupos de la oposición acusaron a la ministra de haber "desmantelado" el sistema sanitario público y universal y, con él, el Estado del bienestar.

Frente a estos ataques, la titular de Sanidad aseguró que, a día de hoy, "el sistema sanitario español es más universal y más equitativo" y que "no hay una sola persona que esté dejando de tomar medicamentos por razones económicas". Sin embargo, Mato obvió los datos de un informe publicado este martes por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (Fadsp) en el que se pone de manifiesto que el 16,8% de los pensionistas ha dejado de tomar algún medicamento debido al copago. El portavoz del grupo Izquierda Plural, Gaspar Llamazares, también contrarrestó con datos las afirmaciones de la ministra. "El 20% de los pacientes con una renta inferior a 400 euros no retira alguno de los fármacos que necesita para su tratamiento", afirmó.

El 16,8% de los pensionistas ha dejado de tomar algún fármaco por el copago, según la Fadsp

Asimismo, Mato también eludió los datos -conocidos hoy- de la Defensora del Pueblo, en los que se demuestra que las quejas recibidas en sanidad "se han multiplicado por tres en 2012 y se ha pasado de las reclamaciones por la calidad de la sanidad a las quejas por las limitaciones en el acceso a lo más básico", recordó Rosa Díez. "Ha elegido usted un mal día para comparecer porque nuestras críticas han sido confirmadas con este informe", ironizó la líder de UPyD.

Pese a todo, y en una Comisión en la que, según el portavoz del Grupo Socialista, José Martínez Olmos, no se admitía "hablar de cómo ha afectado la Gürtel a su capacidad para ser ministra de Sanidad", Mato defendió sus medidas aludiendo a la "necesidad de las mismas" por la "mala gestión" del Gobierno anterior, que dejó una herencia de "16.000 millones de deuda" y "grandes desigualdades entre Comunidades Autónomas". La ministra presumió de haber ahorrado ya 3.000 millones de euros al Sistema Nacional de Salud (SNS) y de haber acabado con el "turismo sanitario". "Hoy los ciudadanos que vienen a España están en igualdad de condiciones ante la Sanidad que los españoles cuando viajan al extranjero, con una salvedad: la atención de urgencia a extranjeros en situación irregular es mucho más generosa que en cualquiera de los países de nuestro entorno", aseguró.

Mato se acogió a la 'herencia recibida' para justificar sus recortes

Bajo el paraguas del ahorro, la ministra también defendió todas las decisiones tomadas en los sucesivos Consejos Interterritoriales [reuniones con los consejeros autonómicos], como los copagos, y defendió las medidas "dolorosas pero necesarias" que están llevando a cabo los responsables de algunas Comunidades. "A mí no me gusta hacer algunas cosas que se han hecho pero había que hacerlas y no critico a ningún consejero porque creo que todos están haciendo lo mejor para garantizar la sanidad pública", concluyó.

Así, Mato justificó el modelo privatizador de Madrid o los cierres de los servicios de Urgencias en Castilla-La Mancha y Castilla y León, entre otros ejemplos. Para ello, la ministra también atacó a "algunas Comunidades gobernadas por el Partido Socialista -refiriéndose a Andalucía-, que es líder en sanidad privada", a pesar de que afirmó que su discurso no era "partidista", como había demostrado al rechazar el euro por receta tanto en Catalunya como en Madrid.

Mato anunció nuevos tramos de renta para la exención u obligación de los copagos Por otro lado, la titular de Sanidad también anunció que instaurará nuevos tramos de renta para las "aportaciones" económicas que los usuarios tienen que hacer en medicamentos, prótesis y transporte. Antes de que termine el mes de marzo, adelantó Mato, se celebrará un nuevo Consejo Interterritorial para determinar dichos baremos, así como para terminar de definir cómo afectan ciertos copagos a pacientes especiales como los oncológicos, los que requieren hemodiálisis o los que padecen enfermedades raras

"Eliminar el derecho universal a la atención sanitaria, los copagos y el recorte de presupuesto en planes de prevención en VIH-Sida suponen, en la práctica, barreras reales al acceso a la sanidad que ponen en riesgo la salud de todos", resumió Martínez Olmos, que pidió la dimisión de Mato. "Con sus decisiones, que son letales para la ciudadanía ha dinamitado la cohesión social y ha destruido el Estado del bienestar", sentenció también su compañera de partido, la exministra Rosa Aguilar.

"Nunca debió aceptar este Ministerio",recriminó Llamazares a la ministra

"El ahorro a través del repago viene de parte de pensionistas y crónicos no reconocidos, con tratamientos de larga duración, que no pueden retirar alguno de los fármacos prescritos", insistió Llamazares. El portavoz de Izquierda Plural criticó duramente a la ministra: "Usted no debió aceptar nunca este Ministerio", le espetó. Joan Baldoví, del Grupo Mixto, también se unió a la petición de dimisión, "no sólo por el copago, sino por imponer medidas que causan sufrimiento a los ciudadanos para garantizar negocios con sus empresas amigas que ganan beneficios con A y con B", ironizó.

En un tono un poco más suave apareció, casi al final de la Comisión, Joan Tardá (ERC), que recordó la "humildad" con que Mato recibió a todos los grupos en el Ministerio al iniciar su mandato, motivo por el que le reconoció su "admiración por su talante". "Yo no voy a pedir su dimisión, pero sí que haga autocrítica para reconocer sus errores", instó.

La ministra, por su parte, recogió el guante, pero sólo en parte. "Asumo las críticas, pero los datos que he aportado, aunque no nos guten, son reales", concluyó Mato.