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Máximo histórico de la prima de riesgo española

El diferencial del bono español con el alemán sube hasta 284 puntos básico. Los ataques especulativos se cebaron con la banca italiana

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La semana, que comenzó con la esperanza de los mercados de ver como se cerraban las condiciones de un nuevo rescate a Grecia, terminó con un fuerte ataque especulativo ante la imposibilidad de los políticos europeos y helenos de conseguir ese objetivo. La presión de los mercados llevó el diferencial de bono español a 10 años frente al alemán hasta los 284 puntos básicos, su nivel más alto en la era del euro. El indicador se acerca peligrosamente a los 300 puntos básicos que el nivel que los expertos marcan como línea roja, aquella en la que se empieza a descontar un rescate.

Aunque la culpa de la subida no ha llegado desde el lado español, sino desde el alemán. Es decir, se amplía la diferencia porque está bajando la rentabilidad del bono alemán, y no porque suba la del español; de hecho, apenas se movió del 5,6% que había alcanzado el jueves. También en su máximo histórico cerró el diferencial italiano, al superar los 214 puntos. Mientras, el belga llegó a los 130 puntos, cerca también de su nivel más alto (135).

La rentabilidad del bono alemán cayó después de que muchos inversores acudieran a él en busca de refugio, tras la máxima tensión que se estaba viviendo en los mercados. Es la reacción de lo que en jerga financiera denominan el dinero tonto, mientras el dinero listo se dedicó a sembrar el mercado de rumores “para presionar a los políticos reunidos en Bruselas”, según aseguran los operadores de mercado.

La presión se cebó con especial virulencia sobre Italia. A primera hora de la mañana, la agencia de calificaciones Moody’s advertía de una posible bajada de rating a los bancos transalpinos, lo que provocó fuertes caídas y obligó al regulador de mercados a suspender durante un tiempo la cotización por exceso de volatilidad.

Mientras eso ocurría, una ola de rumores se apoderó de las mesas de negociación bursátiles: que la agencia Standard & Poor’s iba a rebajar el rating a Italia, que había bancos italianos tenían más necesidades de capital que las anunciadas... El pánico afectó a los bancos italianos que encabezaron las pérdidas en el índice europeo Eurostoxx 50 (que agrupa a las 50 mayores empresas europeas), pero también se contagió por toda la periferia. En España los más afectados fueron los bancos medianos, que llevarón al Ibex 35 caer un 1,31%, hasta los 9.812 puntos, lo que significa que esta nueva oleada de crisis griega ha arrasado con todas las ganancias acumuladas en el año y ahora la Bolsa española está un 2% por debajo de nivel del 1 de enero.

“De cara a la próxima semana, Grecia seguirá siendo el centro de todas las miradas”, aseguran los analistas de Renta 4. Según sus previsiones, la volatilidad continuará en el mercado, al menos, hasta el martes 28 cuando el Parlamento griego debe aprobar la nueva estrategia fiscal, para seguir recibiendo la ayuda de la UE y el FMI.

Por otro lado, los medios de comunicación griegos aseguraban que bancos alemanes como Deutsche Bank o la aseguradora Allianz podría sumarse a la intención de intercambiar los actuales bonos griegos por otros nuevos con un vencimiento a más largo plazo, como ya dijo el jueves Dexia y los franceses Société Génélare y Crédit Agricole.