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"La mayor crisis que padecemos son los 47 millones de abortos"

Frente a que dos tercios de los niños del mundo viven en situación de crisis, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino asegura que el aborto es "más grave todavía"

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El prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Antonio Cañizares, ha dicho hoy que el aborto es 'el exponente más claro de la crisis de Humanidad que padecemos'.

Cañizares ha apuntado que es 'muy grave' que el anteproyecto de Ley Orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo permita a las mayores de 16 años abortar sin consentimiento paterno, pero, ha dicho, 'más grave todavía es el aborto'.

Frente a que cada año 175 millones de niños y niñas se ven afectados por la pobreza, los conflictos bélicos y los desastres naturales, quedando desprotegidos, Cañizares apunta a que 'es necesario que la Humanidad tome conciencia de que la mayor crisis que está padeciendo son los 47 millones de abortos legales que, según la OMS, se producen anualmente'. Añadiendo que esta cifra 'no tiene ningún precedente en toda la historia de la Humanidad'.

Aunque UNICEF estima que 42 millones de personas han sido desplazadas de sus hogares, de las que más del 40% son niños y niñas, el cardenal ha asegurado que 'no hay una barbaridad más grande que el aborto'.

Mientras en el mundo, al menos 200 millones de menores de 5 años no lograrán alcanzar su pleno potencial cognitivo y emocioanal, el prefecto señala que la legislación 'que se debe estar para proteger al que es injustamente tratado, se utiliza para eliminar a estos seres humanos indefensos y débiles'.

Cañizares ha criticado que 'la medicina que tiene que estar para curar se utiliza para eliminar', y ha dicho que la excomunión a los profesionales sanitarios que asistan a las mujeres se produce 'de inmediato' porque el aborto es 'un crimen'.

Según UNICEF dos tercios de los niños del mundo (unos 1.500 millones de niños y niñas) viven en países afectados por fuertes crisis sociales, económicas y políticas. Para el cardenal, uno de los aspectos fundamentales de la crisis que padecemos es aquella relacionada con la defensa de la vida porque la crisis no es sólo de naturaleza económica sino que es una crisis social, cultural, moral y 'en definitiva de Humanidad'.