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Mayte Martínez séptima, Pestano volvió a fracasar

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Mayte Martínez, medallista de bronce en Osaka 2007, consiguió un laborioso séptimo puesto en una final de 800 dinamitada por la sudafricana Caster Semenya, sobre cuyo género pesan algunas dudas que habrá de resolver el test de sexo al que está siendo sometida.

El tinerfeño Mario Pestaño, el otro español en finales de la quinta jornada, volvió a fracasar. Confiaba en quedar entre los ocho primeros y terminó décimo con uno de sus peores resultados del año (62,76).

En su cuarta final consecutiva de unos Mundiales, Mayte Martínez, de 33 años, se descolgó desde la salida, sin cebarse en el ritmo acelerado que impuso la keniana Janeth Jepkosgei (56.83 al paso por el 400).

Mayte logró enlazar al cabo de una vuelta, pero apenas lo había hecho Semenya tiró con fuerza para ganar con una ventaja que aumenta las sospechas sobre su condición, "intersexual" según algunos medios. La vallisoletana terminó séptima con un tiempo de 1:58.51.

Recuperada de una reciente tendinitis en la rodilla izquierda, Mayte, que regresaba a una gran competición después de muchos meses de inactividad por una fascitis plantar, no había bajado este año de los dos minutos antes de llegar a Berlín.

Esperaba una carrera rápida y limpia, aunque no tanto como la de Osaka 2007, en la que, tras ir descolgada, avanzó incontenible en la recta principal para ganar la medalla de bronce. Sin embargo, la final fue mucho más rápida que aquella.

Pestano, plusmarquista español de disco con una marca de 69,50 metros, volvió a fracasar en la hora decisiva al clasificarse décimo en la final de los campeonatos del mundo, por debajo, incluso, de su modesto objetivo de terminar entre los ocho mejores.

Y eso que en Alemania siempre había tenido "buen feeling". La última semana obtuvo una victoria en Cottbus y en este mismo estadio fue segundo en el prestigioso mitin de la Golden League, hace cinco años.

Sin embargo, el primer tiro de la final no fue bueno y eso tal vez socavó su confianza. Con 62,76 empezaba quinto y su nulo en el segundo turno le retrasó hasta el noveno. Necesitaba pasar de 62,83 en el tercero para seguir en la contienda pero se quedó en 62,27.

Una vez más, había quedado eliminado en una gran competición. En la calificación había lanzado 65,03 metros por la mañana y en su primer intento. En la hora suprema, una vez más, el brazo se le ha encogido.

Por la mañana, Jackson Quiñónez, finalista en los Mundiales de Osaka 2007 y en los Juegos Olímpicos de Pekín, había superado la primera ronda de 110 metros vallas con un tercer puesto en la primera serie y una marca de 13.63, mientras Felipe Vivancos cayó a la primera con un registro de 13.72.

Quiñónez, campeón y plusmarquista español, salió muy lento por la calle ocho (221 milésimas) pero progresó a partir del segundo obstáculo y ganó la tercera plaza con cuatro centésimas de margen sobre el sudafricano Lehann Fourie.

A continuación, Vivancos compartió la segunda serie con el plusmarquista mundial y campeón olímpico, el cubano Dayron Robles. Por la calle seis, el ibicenco también se demoró en la salida (207 milésimas) y sólo pudo ganar un puesto para terminar quinto en 13.72, fuera de los seis tiempos de repesca.

También quedó fuera de la final Javier Bermejo, campeón de España de altura, que falló en 2,27, marca con la que se pasó, y se despidió con 2,20.

El atleta de Puertollano saltó a la primera 2,10, 2,15 y 2,20, luego hizo un nulo en 2,24 y agotó los dos restantes con el listón en 2,27.

Igual suerte corrió la barcelonesa Judit Pla, campeona de España de 5.000 metros, que fue eliminada en las series al clasificarse undécima en la segunda serie con un tiempo de 15:54.32, lejos de su mejor marca de la temporada.

En sus primeros campeonatos del Mundo, Pla tiró del grupo desde la salida y pasó el primer mil en 3:08.32, pero mediada la prueba se quedó descolgada con la rusa Elizaveta Grechishnikova, con la que se jugó el décimo puesto, y lo perdió.