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"Si me injurian será para tapar algo más gordo"

José Tomás García. Ex sastre de Francisco Camps

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Le despidieron tras acusarle de hacer facturas falsas y eso dio argumentos a quienes querían desacreditarle. La sentencia dice que es usted inocente, ¿cuál fue entonces la causa del despido?

Mi jefe y yo teníamos desavenencias profesionales serias desde el verano de 2008. Él pretendía desde hace un año despedirme, pero sabía que, con mi contrato blindado, tendría que pagarme mucho dinero. La situación se hizo insostenible, con mobbing incluido. En los 42 años que llevo trabajando, el último ha sido el peor de mi vida. Mi ex jefe no intentó despedirme antes porque tenía todas las de perder. Y aprovechó mi declaración en la Audiencia Nacional por el caso Gürtel, el 10 de febrero, para ponerme en la calle al día siguiente.

Varios dirigentes del PP han arremetido contra usted en los últimos meses, acusándole de mentir o falsificar facturas. ¿Qué tiene que decirles?

Ahora sólo me importa mi situación personal y mi familia, que ha pasado conmigo este calvario. Lo que sí es triste es la imagen que están dando los políticos del PP en su inmensa mayoría. Que la secretaria general de un gran partido, la señora Cospedal, que mira si tendrá cosas que hacer para arreglar España, salga públicamente a injuriar a un pobre empleado como yo me sorprende de tal manera, que sólo puedo pensar que pretenden tapar algo más gordo que hay detrás. Y hablo como ciudadano, no como afectado.

¿Se querellará usted contra aquellos dirigentes del PP que le han atacado públicamente?

Seguramente no. Mi familia me ha pedido que no lo haga y mis asesores judiciales me han dicho lo mismo. Porque cualquier querella exige mucho dinero y mucho tiempo y más con esta gente, que es muy poderosa. Es triste, pero no puedo hacer pasar a mi familia por más de lo que lleva sufrido.

Es la segunda vez que los tribunales le dan la razón, ¿se siente aliviado?

Tengo una sensación de paz, de que se ha hecho justicia. Y estoy seguro de que lo que va a venir a continuación me va a dar todavía más la razón. Hace unos meses nadie se imaginaba ni la imputación de Camps, y ahora está a punto de sentarse en el banquillo.