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Unas medias cedidas por el Metropolitan de Nueva York están entre las prendas desaparecidas

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Unas medias de nylon de Cristóbal Balenciaga cedidas por el Metropolitan Museum of Art de Nueva York están entre las prendas desaparecidas de la Fundación Balenciaga, cuyo gerente, Mariano Camio, regaló también varios pañuelos del modisto, uno de ellos a la esposa del ex diputado del PNV Iñaki Txueka.

Unos guantes de color crema de piel son también otra donación privada que se ha perdido o ha desaparecido, igual que ha ocurrido con otras piezas y dibujos del maestro propiedad del Gobierno Vasco, según consta en el informe interno realizado por la conservadora de la Fundación Miren Arzalluz, al que ha tenido acceso Efe.

Según este dossier, Camio, cuya gestión al frente de la Fundación Balenciaga y de la sociedad Berroeta Aldamar, encargada de la construcción del museo en Getaria (Guipúzcoa), está siendo investigada por la Fiscalía, regaló un pañuelo de seda a la mujer de Txueka, diputado del PNV en el Congreso en las dos últimas legislaturas, ex diputado foral, ex concejal de Getaria y actualmente presidente de la Denominación de Origen "Txakoli de Getaria".

Las esposas de dos ediles fallecidos del PNV de esa localidad son las otras destinatarias de esos pañuelos, pertenecientes a la colección adquirida por el Gobierno Vasco. Una recibió uno marrón con lazo azul y la segunda los tres restantes, uno de lana, otro de tafetán y un tercero de seda.

En el informe se señala que el propio Camio reconoció haber realizado estos obsequios a mujeres de concejales de Getaria y Zarautz, que algunos de ellos fueron "recuperados brevemente" para su catalogación pero posteriormente devueltos, y que "hay razones para pensar" que hay más pañuelos, pero que no se han podido localizar.

Las medias citadas, depositadas en el Metropolitan, fueron entregadas el 19 de enero de 2001 por el "curator" del Instituto del Vestido del museo neoyorquino, Harold Koda, a Julián Argilagos Pí, el arquitecto cubano que diseñó el edificio del museo de Getaria y a quien se le rescindió el contrato cuando afloraron las irregularidades, tras conocerse que habría recibido un "sobrepago" de, al menos, 439.000 euros.

Las medias habían pertenecido a una mujer llamada Claudine Belmont, que fue quien autorizó al Metropolitan a efectuar la donación a Argilagos, "en su condición de 'curator' del museo Balenciaga".

En el archivo de la Fundación en Getaria hay documentación que da constancia de esta donación, según el dossier.

Tampoco figuran en los fondos de la Fundación Balenciaga un par de guantes de piel color crema, de "grande soirée" y "en estado de conservación con manchas", donados por Milagros Bohoyo Gámez el 26 de septiembre de 2001.

En el interior de los guantes está impresa en letras doradas la leyenda "Balenciaga-Paris" y a bolígrafo la inscripción "17-57 Marie".