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Para mejorar la vacunación infantil, hay que llevar un registro

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Por Frederik Joelving

Hacerse cargo del registro devacunas del bebé sería la mejor manera de no saltearse ninguna,según sugirió un nuevo estudio.

"En nuestro país, pensamos que el médico es el que llevatodos los registros", dijo el doctor James McElligott, pediatraen la Medical University of South Carolina, que participó en elestudio. "Me gusta la idea de devolverles el poder a lasmadres", agregó.

Cuando los padres completan la cartilla con las dosis, lavacunación al día de los niños tiende a aumentar más de lamitad.

Los expertos coincidieron en que los niños no estánrecibiendo todas las vacunas que necesitan, desde la que losprotege del sarampión, la parotiditis (paperas) y la rubeola,hasta la de la polio y la influenza.

McElligott y su colega Paul Darden hallaron que el 81 porciento de los niños de 2 años estaban al día con las vacunas,según las guías nacionales.

Pero nadie halló aún la mejor forma de alcanzar las metasnacionales. Una solución podría ser el uso de cartillas devacunación.

En el estudio, McElligott y Darden, que ahora trabaja en laUniversity of Oklahoma, hallaron que el 40 por ciento de losbebés tenía una cartilla y que el 84 por ciento de esos niñostenía las vacunas al día. En cambio, sólo el 79 por ciento delos niños sin el registro tenía todas las vacunas al día.

La oportunidad de la inmunización es importante porque elsistema inmune infantil no maduró aún lo suficiente como paraluchar contra muchas enfermedades, dijo el doctor Robert M.Jacobson, profesor de pediatría de la Escuela de Medicina Mayo,en Rochester, Minnesota, que no participó en el estudio.

En principio, la meta es lograr que por lo menos el 95 porciento de los niños tenga sus vacunas al día. Pero, en el mundoreal, esa cifra es más baja. En comunidades pobres es del 50por ciento.

El nuevo estudio halló que las cartillas de vacunación eranespecialmente efectivas cuando las madres tenían poca educacióno muchos hijos y cuando un niño tenía varios servicios desalud.

Para McElligott, los resultados reforzaron la idea de quelos padres deben llevar un registro de vacunas.

"Eso no sólo hace una gran diferencia, sino que tambiénfunciona en quienes más lo necesitan", opinó.

Las sociedades pediátricas recomiendan usar la cartillapara asegurarse de que los niños reciban las vacunas. Peroalgunos estados dudaron en adoptarla. En Indiana, por ejemplo,el equipo halló que menos de uno de cada cinco niños tenía suregistro, mientras que en Kansas lo tenía más de la mitad.

Con una lista de vacunas cada vez más grande, sería difícilpara los padres recordar qué vacunas ya tienen sus hijos ycualquier necesitan. "El registro de vacunas se necesita enparte para que los padres lo recuerden, y en parte pararecordárselo a los proveedores de salud", dijo Jacobson.

FUENTE: Pediatrics 2010; online 15 de febrero del 2010.