Público
Público

Merkel habla de reformas prudentes en la nueva coalición

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La canciller alemana, Angela Merkel, aseguró el lunes que se resistiría a las presiones de reformas radicales de quienes serán probablemente sus nuevos socios de coalición, los liberales del FDP, y dijo que seguiría un camino de cambios graduales.

En las elecciones del domingo, los conservadores de Merkel consiguieron la mayoría parlamentaria junto con el FDP, su socio preferido, lo que permitirá a la canciller poner fin a su complicada alianza durante cuatro años con los Socialdemócratas.

Merkel, que se reunió durante una hora con el líder del FDP Guido Westerwelle el lunes, dijo a la televisión ZDF que quería que el nuevo Gobierno empezara a funcionar el 9 de noviembre, en el 20 aniversario de la caída del Muro de Berlín.

Ambas partes han dicho que pronto comenzarán las negociaciones para sellar un acuerdo de coalición de centro-derecha, que incluirá recortes de impuestos para la mayor economía de Europa, pero las conversaciones podrían ser difíciles ya que el FDP tiene planes más ambiciosos que los conservadores de Merkel.

Entre los temas potenciales de conflicto están la escala y el tiempo de los recortes de impuestos, cómo reducir el abultado déficit presupuestario y las propuestas del FDP para facilitar el contrato y el despido de los trabajadores.

Merkel dejó claro que no giraría mucho a la derecha.

"Me conocen. He sido así durante algún tiempo. Hago un poco por todo el mundo peor no cambio con los colores de una coalición", dijo a los periodistas, y agregó que los conservadores querían ser el principal partido de centro.

Mientras gobernaba con el SPD en los últimos cuatro años, Merkel ha girado hacia la izquierda y ha abandonado los planes osados de reformas económicas que habían estado en su campaña para las elecciones de 2005.

El resultado fue bien recibido por economistas y el índice DAX de la bolsa alemana subió hasta un 2,78 por ciento entre esperanzas de que la nueva coalición adoptaría más políticas favorables al mercado.

MEJORES RESULTADOS

El FDP, que estuvo por última vez en el gobierno con Helmut Kohl hasta 1998, probablemente obtenga tres o cuatro ministerios. Tradicionalmente ha controlado las carteras de Exteriores, Economía y Justicia.

Merkel declaró el lunes que por lo general se esperaba que el FDP ocuparía el Ministerio de Asuntos Exteriores, aunque declinó hacer comentarios sobre otros puestos del gabinete.

Animado por su mejor resultado en unas elecciones, el FDP realizará previsiblemente importantes demandas a los conservadores.

Westerwelle rehusó dar detalles cuando los periodistas le acribillaron con preguntas sobre asuntos políticos en una conferencia de prensa, capeando el temporal y refiriéndose repetidamente al programa electoral de su partido.

Si Westerwelle se convierte en ministro de Exteriores, su partido podría tratar de moderar la oposición de Merkel a la integración de Turquía en la Unión Europea.

Merkel declaró que estaba comprometida con la promesa electoral de su partido de bajar los impuestos por 15.000 millones de euros, pero se negó a poner fechas debido a las débiles finanzas públicas.

El FDP tiene ideas más ambiciosas, y en su campaña ha hablado de recortes rápidos de impuestos valorados en 35.000 millones de euros, mientras que altos cargos del partido indicaron que estaban determinados a sacarlos adelante.

Otras prioridades del FDP son facilitar la contratación y despido por parte de las compañías, y deshacerse de participaciones estatales en firmas como el operador ferroviario Deutsche Bahn.

la CDU y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) - con un 33,8 por ciento, su segundo peor resultado desde la Segunda Guerra Mundial, desde el 35,2 por ciento en 2005.

El FDP contrarrestó las pérdidas con un respaldo récord del 14,6 por ciento y puso al centroderecha a la cabeza. El SPD fue el gran perdedor y se unirá a la oposición integrada por los Verdes y el partido de la Izquierda tras caer en picado más de 11 puntos, a un 23 por ciento, su peor resultado tras la guerra.