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Merkel y Sarkozy proponen limitar las primas de los directivos

Alemania y Francia plantearán la medida en la próxima cumbre del G-20 que se celebrará en Estados Unidos a finales de septiembre

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La canciller alemana, Angela Merkel, prometió este miércoles su apoyo al presidente francés, Nicolas Sarkozy, para impulsar una regulación internacional que limite los bonus de los banqueros. 'Resulta irritante que los bancos sigan actuando casi como antes de la crisis financiera. Los bonus fomentan el riesgo y, por eso, tenemos que idear una forma de intervenir', dijo Merkel a la televisión privada N24.

Sarkozy obtuvo así el respaldo de la canciller para acordar una posición europea común sobre el control de los bonus en la próxima cumbre del G-20, prevista para finales de septiembre en Pittsburgh. Merkel calificó de 'inaceptable' que a los banqueros se les ofrezca la expectativa de percibir bonus que multiplican hasta por diez sus salarios y se mostró partidaria de prohibir el cobro inmediato de estas sumas, que deberían abonarse 'sólo después de un cierto tiempo, cuando esté claro que la operación fue un éxito'.

En este punto hay acuerdo entre los partidos de la gran coalición que gobierna en Alemania, a diferencia de lo que sucede con la idea de Sarkozy de introducir bonus-malus, es decir, penalizaciones por mala gestión. Otra propuesta de Sarkozy que los alemanes rechazan es la de excluir de los concursos públicos a los bancos que no respeten las nuevas limitaciones, así como la de difundir una lista de los banqueros mejor pagados.

El ministro alemán de Hacienda, Peer Steinbrück, dijo que la propuesta francesa 'se ve con gran simpatía en Berlín' y abogó por una regulación internacional en este ámbito porque, de lo contrario, aseveró, los grandes bancos intentarán enfrentar a países con una normativa muy estricta con otros en los que sea más permisiva. El ministro criticó a los ejecutivos que siguen percibiendo sumas millonarias por operaciones a corto plazo.

Todos los grandes gobiernos mundiales han criticado los grandes ‘bonus’ de los banqueros y ejecutivos, pero ninguno ha aprobado leyes para limitarlos. El primer país en dar un paso fue Reino Unido hace escasas semanas. Aprobó un código (no obligatorio) para que los bancos más grandes repartan en varios años los ‘bonus’ de sus ejecutivos cuando se vea la verdadera evolución de la entidad. Estados Unidos limitó los pagos a los dirigentes de los bancos nacionalizados, pero no ha avanzado más y la Comisión Europea sólo ha hecho recomendaciones.