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"Mi llegada a la Compañía de Danza no es un paso atrás"

José Carlos Martínez presenta su proyecto para la CND

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La elegancia de José Carlos Martínez (Cartagena, 1969) no desaparece cuando sale de la pista de baile. Con el sudor todavía en la frente y el chandal puesto, el nuevo director de la Compañía Nacional de Danza (CND) destila delicadeza al hablar. Como si aún estuviera marcando un pas de deux El director, que empezará su programación el próximo enero, quiere darle un nuevo perfil a la compañía e imprimir ese toqueneoclásico de la Ópera de París en la que durante años fue primera figura. Eso sí, advierte de que no va a abandonar el estilo contemporáneo con el que Nacho Duato trabajó durante 20 años. 'Mi llegada no supone ningún paso atrás para la compañía', afirma.

A las pruebas de selección para la próxima temporada se presentaron 300 personas. ¿En España nos sobran los bailarines?

No, lo que ocurre en España es que faltan compañías. La Compañía Nacional de Danza está bien, pero en Alemania, por ejemplo, hay una compañía en cada ciudad grande y eso significa que hay muchas más posibilidades de bailar. En España tenemos bailarines para fundar otras diez compañías. Y hay que pensar que contratar a un bailarín en paro es complicado porque están sinentrenar

Usted ha dicho que buscaba un nuevo perfil de bailarín y también darle un nuevo aire a la CND. ¿De qué estamos hablando?

'En España faltan compañías. Tenemos bailarines para montar otras diez'

La CND debe ser una compañía que puedan ver los españoles. Esto significa que vamos a bailar mucho más en España que hasta ahora. Tenemos que abrirnos a coreógrafos internacionales, pero también a jóvenes coreógrafos españoles. Quiero hacer un repertorio muy variado. Por otro lado, en cuanto al estilo de la compañía, quiero mantener la línea que se ha seguido hasta ahora. Los bailarines que ya están en la CND son buenísimos. De lo que se trata es de abrir el abanico y que entre sangre nueva. En cuanto al perfil del bailarín, quiero que sea versátil. Esto en España es difícil de encontrar porque los que son clásicos dominan sólo el ballet clásico y los contemporáneos, sólo la danza contemporánea.

De usted se ha dicho que tira más para lo clásico.

La evolución de la danza ha ido por varios caminos. Ahora se lleva lo de la danza fusión y se mezcla con las artes marciales, el circo Yo, en realidad, me quedo con todo. La compañía también experimentará con la vanguardia, aunque haya gente a la que no le guste. Desde luego, mi llegada no es un paso atrás para la compañía.

Ha llegado en un momento difícil. No hay apenas dinero. ¿Cómo plantea sus cinco años como director artístico de la CND?

Claro, por un lado está lo que quiero hacer y por otro lado, lo que me gustaría hacer. Tenemos bailarines con mucho potencial. Y la gente ahora está dispuesta a participar en esta nueva etapa. Creo que por eso se van a poder hacer cosas que no se podrían hacer en otro contexto. Yo podría dilapidar el presupuesto este año y traer algo grandísimo, pero quiero hacer las cosas de forma sensata. Por ejemplo, es posible hacer espectáculos con coreógrafos de la propia compañía, ya que eso no traería ningún coste. Las ideas van a ser importantes, porque todas van a dar vida a la compañía. De todas formas, espero que todo esto no dure cinco años

'Nacho [Duato] no quiere que se bailen sus coreografías. Hay que hay que darle tiempo'

¿Va a cambiar la duración y el tipo de contratos para los bailarines como hizo Nacho Duato cuando llegó a la compañía? Fue él quien estipuló que fueran sólo anuales.

No, van a seguir como están hasta ahora. Evidentemente si fueran contratos más largos, darían mayor seguridad a los bailarines, pero creo que cuando esto sucede el bailarín se relaja y se le olvida un poco la idea de que para estar aquí hay que luchar. Por supuesto, quiero ser humano y no decirle a un bailarín que está en la calle de un día para otro.

Un bailarín de la CND tiene un sueldo medio de unos 1.200 euros al mes. ¿Piensa luchar por un aumento para sus chicos?

En el INAEM ya saben que son sueldos bajos. Pero es que con la situación que tenemos ahora en España no se puede. Lo tengo en mente y cuando se pueda estaré en ello. Y creo que si se puede se subirán. De todas formas, con el paro que hay entre los bailarines, estar en la CND es un privilegio.

¿Va a bailar la CND sus ocho coreografías?

No lo tengo previsto. Primero quiero centrarme en el trabajo de gestor. Pero vamos a ver cómo marchan las cosas. En cualquier caso, la temporada no se compondrá únicamente de mis coreografías. Si acaso haré una y ya está.

'En este país es difícil hallar profesionales que dominen el baile clásico y el contemporáneo'

¿Ha hablado ya con Nacho Duato para representar las coreografías que él hizo para la CND?

De momento, Nacho no quiere que se hagan, aunque todo podría cambiar. Creo que ahora hay que dejar que pase el tiempo. Luego retomaré el contacto con él y veré qué puedo hacer. Según la Ley de Propiedad Intelectual, las coreografías son de Nacho, pero por mi parte, tiene la compañía abierta.

La compañía ya se ha asentado en el Teatro de la Zarzuela. ¿Cómo será el primer espectáculo?

Será en enero, pero todavía no está decidido cómo será. Van a ser varias coreografías. Una presentación de lo que será en el futuro y lo haremos con los bailarines que tengamos. Pero hay que hacer las cosas con cierto orden, sin riesgos.

¿Le han llamado colegas como Tamara Rojo o Lucía Lacarra? En algún momento, ellas también se postularon para la CND.

Con Tamara no he hablado, pero Lucía está muy contenta. Quiero poder contar con ellas para las coreografías. Además, todo el que está fuera siempre tiene un poco de tristeza. Todos se quejan de que bailan poco en España.

¿Usted es un director como el del filme Cisne Negro'?

(risas) No, no. Cisne Negro es una película americana donde están todos los clichés multiplicados por cien, pero no me molesta. En lo que sí coincido es en esa idea de perfección. Cuando ella muere y dice I was perfect. Sí, ha muerto, pero en ese momento había sido perfecta.