Público
Público

El MIDEM se fija en Asia y en los teléfonos móviles

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La pérdida de mercado paulatina en Occidente de la industria musical, a la cabeza se sitúa España, la emergencia de China, la legalidad de la cultura japonesa y el uso de los teléfonos móviles para escuchar música son las líneas de acción que se manejan en el MIDEM que se inauguró hoy en Cannes.

Con un ambiente calmado y una participación mayoritariamente masculina, la feria más importante de la industrial musical alfombró de rojo carmesí sus pasillos para dar cabida a un espacio de charlas sobre las nuevas propuestas de telecomunicaciones y de nichos de mercado.

En países como España y Francia, algunos productores tiran la toalla, ya que estas naciones lideran la lista de la piratería en la red por lo que el interés de los inversores se halla en la otra punta del mundo, en el Lejano Oriente.

En España, según el reciente informe de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI), es decir, la organización que representa los intereses de la industria de la grabación por todo el mundo, sólo un artista español nuevo consigue permanecer en la lista de los primeros cincuenta álbumes.

Esto se dio del mes de enero a noviembre de 2008, mientras que hace cinco años la estadística era de uno entre los diez primeros puestos, lo que constata que algo grave pasa.

Por lo que la atención está puesta en el consumo que se da en Asia Oriental. En primer lugar, China ha conseguido situarse como la tercera nación más rica del mundo a pesar de la reducción porcentual de su producto interior bruto (PIB), el cese de la construcción en las urbes y la vuelta a casa de los albañiles al campo.

Y por otro lado, el segundo país más rico, Japón, es un terreno interesante debido a su cultura, ya que su uso del teléfono móvil particular en comparación con los latinos -no acostumbran a hablar en público y nunca en el metro, pero llevan la última novedad en telefonía- descargan legalmente música para el celular.

Según la IFPI, 140 millones de canciones se vendieron de esta manera en 2008, esto supone un incremento de un 26 por ciento con respecto al ejercicio de 2007, según datos facilitados por la Asociación de la Industria de Grabación de Japón (RIAJ, en inglés).

Estas cifras asombran a los inversores ya que lo que se encuentran en general son los datos del informe de la IFPI que indica que el "95 por ciento de las bajadas por Internet de música son ilegales", es decir, que el músico y el productor trabajan y el fan no paga su salario.

Por otro lado, más allá de la situación de ralentización de la economía a nivel global y en algunos países la deflación y el aumento de la tasa de paro imparable, la industria de la música ha venido siendo un sector castigado principalmente por la piratería.

Las descargas ilegales de canciones por Internet y las copias adquiridas en la calle, es decir, lo que en España se conoce popularmente como el "top manta", ha conseguido que se hayan asentado como una costumbre social y en este tipo de ferias los expertos maquinen conjuntamente cómo crear nuevos nichos de mercado.

De ahí que los caminos sean inciertos y por lo tanto también emocionantes en una industria que tiene que hacer frente a unas pérdidas de ventas acuciadas ahora también por la falta de dinero líquido en el bolsillo del fan.

Y es que las miradas en el MidemNet -hijo del MIDEM y que hoy se clausura- están puestas en los seguidores incondicionales de los artistas como la forma de fidelizar al cliente y como consecuencia de ello las empresas de telefonía móvil están pensando en una fórmula paralela a la exitosa -desde hace tiempo- de Apple, los iTunes.

Así los productores de las Blackberry -un teléfono-agenda utilizado por un profesional que precisa estar conectado a su cuenta de correo las 24 horas del día y tener su agenda al día- han puesto sus miradas en los fans.

Como también lo hicieron el año pasado Nokia que ha conseguido para que su servicio "Comes with music" la licencia paneuropea de música, una medida adoptada para agilizar y aunar todos los derechos y gratificaciones monetarias que reúne una canción.

Dos aspectos: Asia y los móviles que durante la cita de tres días del MIDEM serán la clave en las nuevas fórmulas de comercio musical.